viernes, 8 de mayo de 2026

Ruta al Monte de Agua desde Erjos

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PR - TF 52 Erjos - Las Portelas  (Monte del Agua)

(Datos del sendero Longitud: 10,7 Km) 

Se puede iniciar por dos sendas que se unen en el doble poste de repetidor de móviles

La primera, que no recomiendo si hay niños, porque hay un tramo de pendiente incomoda se inicia en la plaza de Erjos, junto a la carretera TF-82, cruzamos hasta la iglesia  en C/ Las Cruces, donde tomamos un sendero que nos lleva al doble poste del repetidor de móviles.

La segunda es la más aconsejable y sobre todo para niños y personas con minusvalía, para los que cuenta con un pequeño aparcamiento para dejar coches.

Desde el centro del pueblo se sube por la carretera, se pasa el bar Abreu, que es perfecto para comer a la vuelta. Aquí cambiamos a la acera de la derecha en la carretera y seguimos subiendo hasta encontrar el desvío a la derecha que por una senda ancha que nos conducirá hasta el doble poste del repetidor de móviles donde se une con el otro sendero. 

Precioso bosque de Laurisilva para disfrutar sin prisas 🤩 La mayor parte del recorrido se realiza a la sombra por lo que es muy recomendable para los meses de verano o cuando el calor aprieta.

El camino es ancho (imagino que en algún momento transitaban coches por aquí) y al principio está acondicionada con bancos, carteles y algún mirador.

Tiene un trozo accesible con silla de ruedas, me parece algo muy necesario para personas con dificultades de movilidad. Es un buen sitio para pasear desde Erjos. 

El sendero continúa hacia el noroeste, recorremos otros 3 kilómetros adentrándonos en las laderas orientales del Valle de El Palmar. 

A partir de ahí, el monteverde se aclara y aparecen zonas de bancales de cultivo. En este último tramo, eminentemente agrícola, hay dos ramales que unen el sendero principal con El Palmar, por Las Huertas o por La Lagunetas  

Hay una ruta que llega hasta Las Portelas y El Palmar, bastantes kilómetros pero no es circular. Yo recomiendo caminar un par de kilómetros o hasta donde se quiera y luego darse la vuelta.   

You can start by two paths that join at the double mobile phone repeater post.

The first, which I do not recommend if there are children, because there is a stretch of uncomfortable slope, starts in the Plaza de Erjos, next to the TF-82 road, we cross to the church in C/ Las Cruces, where we take a path that takes us to the double post of the mobile phone repeater. 

The second is perfect for children and people with disabilities, and even has a small car park for them to leave their cars.

From the centre of the village go up the road, past the Abreu bar, which is perfect for lunch on the way back. Here we change to the right-hand pavement on the road and continue uphill until we find the turning to the right, which takes us along a wide path that will lead us to the double post of the mobile phone repeater where it joins the other path.

Beautiful Laurisilva forest to enjoy without haste 🤩 Most of the route is in the shade, so it is highly recommended for the summer months or when the heat is intense.

The path is wide (I imagine that at some point cars used to drive along it) and at the beginning it is equipped with benches, signs and a viewpoint.

It has a wheelchair-accessible section, which I think is very necessary for people with mobility difficulties.

It is a good place to walk from Erjos. There is a route that goes as far as Las Portelas and El Palmar, quite a few kilometres but it is not circular. I recommend walking a couple of kilometres or as far as you want and then turn around.

The path continues to the northwest, going another 3 kilometres into the eastern slopes of the El Palmar Valley. From this point onwards, the scrub clears up and areas of cultivated terraces appear.

In this last section, eminently agricultural, there are two branches that connect the main path with El Palmar, via Las Huertas or via La Lagunetas. 

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Desde Erjos hay otra excursión que pasando por Cuevas Negras acaba en los Silos o viceversa.

No la recomiendo, a menos que seas un aventurero, porque es de las que tiene descensos pronunciados por riscos con peligro de torceduras o desgaste de las articulaciones de la rodilla.

From Erjos there is another excursion that passes through Cuevas Negras and ends in Los Silos or vice versa.

I do not recommend it, unless you are an adventurer, because it is one of those with steep descents down cliffs with the danger of sprains or wear and tear of the knee joints.


subiendo desde Silos

bajando desde Erjos

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I'm going to be honest. It's not hard to walk here. It’s really not. It’s just that it’s very stoned. And when it rains, it gets very slippery. The air up here is so clean and fresh and it makes it easy to breathe.
 
Voy a ser honesto. No es difícil caminar aquí. Realmente no lo es. Es sólo que está muy empedrado. Y cuando llueve, se pone muy resbaladizo. El aire aquí arriba es tan limpio y fresco que hace fácil respirar.

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Un juez visita la galería Piedra de los cochinos para intentar reconstruir la tragedia 

En el Municipio de Los Silos, se encuentran varias galerías para la extracción de agua.

Hace varios años, una de estas galerías, la de Piedra de los Cochinos, fue protagonista de un suceso luctuoso; lugar donde, tristemente, fallecieron seis personas el 10 de Febrero de 2007. Un grupo de 29 senderistas habían planeado una excursión.

Estas personas llegaron al lugar por el sendero que desciende por el Barranco de Los Cochinos, procedente de Madre del Agua o de Las Moradas.

La primera entrada que encontraron fue la Galería Piedra de Los Cochinos, que estaba abierta, cuando sus intenciones eran atravesar el túnel por donde discurre el canal de agua, el cual se haya ubicado unos metros mas adelante.

Por error se adentraron en la galería de extracción de agua, sin salida, sin ventilación y sin oxigeno, con la consiguiente desorientación, las fuerzas no responden, falta de coordinación y la pérdida del conocimiento.  

A judge visits the gallery Piedra de los cochinos to try to reconstruct the tragedy

In the municipality of Los Silos, there are several galleries for the extraction of water.

Several years ago, one of these galleries, Piedra de los Cochinos, was the scene of a tragic event where, sadly, six people died on the 10th of February 2007. A group of 29 hikers had planned an excursion.

They arrived at the site along the path that descends the Barranco de Los Cochinos ravine, coming from Madre del Agua or Las Moradas.

The first entrance they found was the Galería Piedra de Los Cochinos, which was open, when their intention was to go through the tunnel through which the water channel runs, which is located a few metres further on.

By mistake they entered the water extraction gallery, with no exit, no ventilation and no oxygen, with the consequent disorientation, unresponsive strength, lack of coordination and loss of consciousness.

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Ruta: 18 kilómetros Sendero Los Silos - Cuevas Negras - Erjos - Las Moradas

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Una preciosa ruta de senderismo que cautiva desde principio a fin. En este sendero Los Silos - Cuevas Negras - Erjos - Las Moradas, te esperan antiguos caminos reales, bosques donde parece habitar la magia, unas impresionantes panorámicas, barrancos, galerías...y mucho más que podrás disfrutar en el que es uno de los mejores senderos de la isla de Tenerife.

Partiendo de la plaza de los Silos, el sendero sube por el PR-TF 53, pasa por el caserío de Cuevas Negras y a través hasta Erjos. El camino de regreso es por el PR-TF 54, primero a través del bosque siempre verde de laurisilva del Monte del Agua, luego pasando por las casas en ruinas de Las Moradas y finalmente de regreso a la plaza del pueblo de Los Silos con una vista fantástica de la costa.

La ruta está perfectamente señalizada y transcurre por los senderos PR-TF 53, PR-TF 52 y PR-TF 54. 

Route: 18 kilometres Los Silos - Cuevas Negras - Erjos - Las Moradas Trail

A beautiful hiking route that captivates from start to finish. On this Los Silos - Cuevas Negras - Erjos - Las Moradas trail, ancient royal paths, forests where magic seems to dwell, breathtaking panoramic views, ravines, galleries... and much more await you on what is one of the best trails on the island of Tenerife.

Starting from the Plaza de los Silos, the trail climbs along the PR-TF 53, passes through the hamlet of Cuevas Negras and through to Erjos. The way back is along the PR-TF 54, first through the evergreen laurel forest of Monte del Agua, then past the ruined houses of Las Moradas and finally back to the village square of Los Silos with a fantastic view of the coast.

The route is well signposted and runs along the PR-TF 53, PR-TF 52 and PR-TF 54 paths.

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Cascada (Lomo Morin) entre Tierra del Trigo y Los Silos

La Cascada de Lomo Morín, en Los Silos, se convirtió durante los últimos años en «La cascada de moda» en Tenerife.

Tal fue el aluvión de visitantes que las autoridades se vieron obligadas a cerrar el acceso a la base del barranco.

Tras el cierre, las redes sociales parecieron olvidarse de Lomo Morín, pese a que aún se podía visitar la parte alta de la cascada en un sencillo recorrido partiendo de Tierra del Trigo, desde dónde se pueden contemplar unas espectaculares vistas panorámicas de la Isla Baja.

Los senderistas y curiosos que han visitado estos últimos días este rincón se han encontrado que ya no hay agua.

The Lomo Morín waterfall in Los Silos has in recent years become "the fashionable waterfall" in Tenerife.

Such was the flood of visitors that the authorities were forced to close access to the base of the ravine.

After the closure, the social networks seemed to forget about Lomo Morín, although it was still possible to visit the upper part of the waterfall on a simple route starting from Tierra del Trigo, from where spectacular panoramic views of the lower island can be seen.

Hikers and onlookers who have visited this spot in recent days have found that there is no more water.

¿Realmente qué era la Cascada de Lomo Morín?

El agua, protagonista del lugar hasta hace un tiempo, realmente sale de una galería cercana y es transportada hasta este lugar por un canal que vierte el agua en la parte alta del barranco para ser encauzada a otro canal en la parte baja.

¿Cuál era el problema?

Esta cascada, pese a no ser natural, era uno de los atractivos de la zona. El problema viene de la cantidad excesiva de cal que contiene el agua de dicha galería. Esto hace que a lo largo del cauce se crearon formaciones de cal que arrasaron con toda la flora de la zona, «la mancha» de cal  es visible desde gran parte de La Isla Baja.

Por lo que se solicitó a los propietarios que volvieran a canalizar el agua para acabar con este problema.

Lomo Morín sigue despertando el interés de cientos de personas que cada fin de semana, esquivando las prohibiciones del Ayuntamiento de Los Silos y de los propietarios de las fincas de la zona, acuden a los pies de su ya famosa cascada para buscar la mejor foto que colgar en las redes sociales.
 
Lomo Morín continues to arouse the interest of hundreds of people who every weekend, dodging the prohibitions of the Town Hall of Los Silos and the owners of the farms in the area, come to the foot of its now famous waterfall to look for the best photo to post on social networks.
 
El Cabildo de Tenerife permite el descenso en barranquismo de hasta 15 personas por día. Una de las empresas especializadas en ello es Nivariaextremo.
 

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Ruta circular Roque del Conde, Arona - Adeje

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Una impresionante ruta circular, que no nos dejará indiferentes en la que subimos a la cima del Roque del Conde, también conocido en épocas guanches como la Fortaleza de Ahiyo, donde uno de los últimos menceyes guanches, Ichasagua, hizo de este lugar, su fortaleza y desde donde podemos disfrutar de espectaculares vistas, entre otras de la zona Sur y el imponente Roque Imoque 

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domingo, 3 de mayo de 2026

La época más difícil de la vida es entre los 70 y los 75 años

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El tramo más difícil de toda tu vida no te espera a los 80 años. te espera entre las edades de 70 y 75. 

Muchos adultos mayores están atrapados en la creencia de que lo peor del envejecimiento está muy lejos. A los 85, a los 90, al final de la vida. No podrían estar más equivocados. 

Piensa en estas preguntas por un momento. Te despiertas agotado, pero te obligas a seguir adelante porque crees que descansar es para los débiles. Tu cuerpo te envía señales extrañas, pero las ignoras porque siempre has sido el sano. Tus amigos empiezan a desaparecer uno a uno, pero te dices a ti mismo que no necesitas a nadie. ¿Te suena familiar?

Nos han dicho toda la vida que si comemos bien y nos mantenemos activos, llegaremos a la vejez sin problemas.

Pero aquí está la cruda realidad. Al cumplir los 70, las reglas en las que hemos confiado durante décadas dejan de funcionar y quienes fueron disciplinados, quienes hicieron todo bien, suelen ser los más afectados porque nunca lo ven venir. 

Hoy voy a compartir las cinco razones por las que los años entre los 70 y los 75 son los más difíciles de tu vida y qué hacer exactamente con cada una. 

No son posibilidades, son certezas. Los estudios demuestran que casi todos los adultos que llegan a los 70 se enfrentarán a las cinco, independientemente de su situación económica, su estado físico o su fuerza de voluntad. Y la razón principal de esta lista determina si pasarás los próximos 20 años viviendo de forma independiente en tu propia casa o postrado en una cama de hospital. 

Pero aquí está la buena noticia. Una vez que comprendas estas cinco razones, podrás dejar de luchar contra ellas y empezar a trabajar con ellas. Así que hoy te revelaré las cinco y cómo gestionar cada una.

Razón número cinco. 

Tu sueño se interrumpe por completo. Lo primero que se deteriora silenciosamente después de los 70 es el sueño. Y no me refiero solo a despertarse más temprano o a tomar siestas con más frecuencia. Hablo de una reconfiguración total de cómo descansa el cerebro, un colapso que afecta cada hora del día, lo sepas o no.

Una mujer de 73 años dijo, "Me  acuesto a las 9 de la noche, me despierto a medianoche, luego a las 2 de la madrugada y después a las 4 de la madrugada. Por la mañana estoy agotada, pero no puedo volver a dormirme por mucho que lo intente. ¿Te suena familiar? 

Esto es lo que realmente sucede dentro de tu cuerpo. Después de los 70 años, tu cerebro produce 70% menos de sueño profundo. Esa etapa crucial en la que tu cuerpo se repara, tu sistema inmunológico se reconstruye y tus recuerdos se almacenan a largo plazo, esa etapa prácticamente desaparece. Además, la producción de melatonina en el cerebro disminuye aproximadamente un 15% cada año después de los 70. 

Por eso te quedas mirando al techo a las 3 de la mañana, incluso cuando te sientes completamente agotado. Tu ritmo circadiano se adelanta entre 2 y 3 horas. De repente, cenar a las 4 de la tarde te parece lo correcto. ¿Estás listo para irte a la cama cuando el resto del mundo apenas está sentando a ver las noticias de la noche. Los científicos llaman a estos síndrome de fase de sueño avanzada y no es un defecto, es biología. 

El verdadero daño, sin embargo, es la fragmentación. El hombre promedio de 70 años se despierta de 15 a 20 veces cada noche. Aunque solo recuerden dos o tres de esos despertares. Tu sueño ya no es un océano profundo, es un estanque profundo y agitado. Y aquí es donde muchas personas cometen un error trágico. 

Un hombre se esforzaba por mantenerse despierto hasta las 10 de la noche como una persona joven. Todas las noches se quedaba en la cama frustrado, ansioso y exhausto. En 6 meses desarrolló un insomnio crónico severo. 

Luchó contra su cuerpo y su cuerpo ganó. Entonces, ¿Qué deberías hacer realmente? 

- Primero deja de luchar contra tu nuevo horario. Si tienes sueño a las 7 de la tarde, acuéstate a las 7 de la tarde. Tu cuerpo sabe lo que necesita mejor que cualquier reloj de pared. 

- En segundo lugar, mantén tu dormitorio a una temperatura entre 16º y 19º Celsius. Después de los 70 años, el cuerpo se vuelve mucho más sensible al calor nocturno e incluso las habitaciones ligeramente cálidas interrumpen el sueño. 

- En tercer lugar, expón tu rostro a la luz solar directa dentro de los 30 minutos posteriores a despertarte. Salga al exterior. Siéntese junto a una ventana. Este simple acto afianza su nuevo ritmo y le indica a su cerebro cuando comienza el día. 

- Cuarto, apague las pantallas después de las 6 pm. Cualquier melatonina que tu cerebro aún produzca, la luz azul la destruye.

Una mujer intentó algo valiente. Abandonó por completo el ideal de las 8 horas de sueño. Ahora duerme 4 horas, se levanta para leer tranquilamente durante una hora y luego duerme otras tres o cuatro. "Dejé de luchar contra mi cuerpo". Ahora me siento más descansada que en años. Esa es la lección. Dormir 8 horas seguidas ya no es tu realidad.

Cuanto antes lo aceptes, antes dejarás de sufrir. 

Razón número cuatro. 

Tu cuerpo ya no puede controlar su propia temperatura. El segundo colapso es aún más peligroso porque puede ser mortal sin previo aviso. 

Después de los 70, el termostato del cuerpo no solo se debilita, sino que se rompe definitivamente. El hipotálamo, la pequeña parte del cerebro que regula la temperatura corporal, pierde alrededor del 20% de sus neuronas termosensibles a los 70 años. Las glándulas sudoríparas pierden hasta un 40% de su eficacia. Los vasos sanguíneos ya no pueden dilatarse ni contraerse como antes. La capa de grasa justo debajo de la piel se adelgaza aproximadamente un 30%. Razón por la cual el viento invernal de repente parece calar hasta los huesos. 

Y aquí viene la parte más aterradora. Tu sistema de alerta se apaga. Los estudios demuestran que los adultos mayores de 70 años a menudo no sienten sed cuando están deshidratados y no tiemblen cuando hace un frío peligroso. Las dos señales de supervivencia en las que has confiado toda tu vida simplemente dejan de funcionar. Las hospitalizaciones por golpe de calor aumentan en 300% después de los 70 años. 

Un hombre de 74 años lo aprendió por las malas. Pasó una tarde entera de invierno en su garaje sin calefacción trabajando en un proyecto. La temperatura exterior era muy fría. No sentía frío. Siguió trabajando. Para cuando su esposa lo encontró esa noche, su temperatura corporal había bajado a 34º Celsius. Pasó tres días en el hospital recuperándose de la hipotermia. Me dijo, "No tenía ni idea de que tenía tanto frío. Simplemente no lo sentía. Esa es la aterradora verdad. Después de los 70, tu cuerpo te miente.

¿Qué puedes hacer entonces? 

- En primer lugar, mantener en el hogar a una temperatura de entre 20º y 23º durante todo el año. Puede que en verano la sensación térmica sea ligeramente cálida o en invierno ligeramente fresca, pero esa estrecha franja es la única zona segura que tu cuerpo aún puede tolerar. 

- Segundo, vístete por capas para que puedas adaptarte rápidamente cuando la percepción de tu cuerpo te falle. 

- En tercer lugar, bebe agua según un horario fijo, no cuando tengas sed. Configura recordatorios cada hora.

Intenta consumir al menos 2 litros al día, todos los días, sin importar cómo te sientas. En cuarto lugar, coloca termómetros en todas las habitaciones.

Ya no te fíes de tus sentidos, fíjate en los números. Hacer ejercicio en interiores durante el verano. Mantener en casa una temperatura constante de 22º. Siempre tener a mano una botella de agua y una chaqueta ligera. Ya no puedes confiar en las señales de tu cuerpo, confía en el termómetro. 

Razón número tres. 

Tus amistades desaparecen silenciosamente. Ahora pasamos del cuerpo a algo aún más doloroso, el corazón. 

Una vez que cumples 70, comienza una realidad tácita. Las despedidas se vuelven más frecuentes. El amigo con el que jugaste al golf la semana pasada termina en el hospital. El vecino al que saludabas cada mañana durante 20 años deja de salir. El encuentro casual. Nos vemos la semana que viene. Lo que dijiste una vez sin pensarlo, puede convertirse de repente en una despedida definitiva. 

Esta es una de las razones más profundas por las que los años entre los 70 y los 75 se sienten tan brutalmente difíciles. Tu círculo social no solo se reduce, sino que se reduce más rápido de lo que puedes reconstruirlo. Y a medida que se reduce, el mundo mismo comienza a sentirse más pequeño, más silencioso, más solitario. 

Investigaciones de instituciones han comparado la soledad crónica en adultos mayores con fumar 15 cigarrillos al día. No, es una sensación, es una afección médica que deteriora el cuerpo y el cerebro, pero aquí es donde la mayoría de los consejos se equivocan. La gente te dice, "Haz nuevos mejores amigos." Eso es casi imposible a estas alturas de la vida e intentarlo suele acabar en agotamiento y decepción. 

Las amistades profundas tardan décadas en cultivarse. Ya no te quedan décadas. Lo que realmente necesitas es algo diferente, algo más ligero, algo más suave, conexiones sueltas, amplios, informales y cálidos lazos de contacto humano que te hacen sentir visto sin exigir nada a cambio.

No necesitas tres nuevos mejores amigos, necesitas tres comunidades informales.

Tal vez sea el cajero del supermercado que conoce tu nombre. Tal vez sea un grupo de personas que salen a caminar por la mañana en el parque local. Tal vez sean los clientes habituales de una cafetería donde el camarero te sonría al entrar. Tal vez sea un pequeño grupo de la iglesia, un club de lectura en la biblioteca o una clase de yoga los martes por la mañana. 

La ciencia es sorprendente. Simplemente 5 minutos de risa con otra persona activa más regiones del cerebro que una hora entera de hacer sudokus. La conversación humana real es el ejercicio cerebral más poderoso del planeta y a diferencia de los libros de crucigramas, también alimenta el alma. 

Una mujer de 71 años contó que sentía que se desvanecía tras la muerte de su marido, así que se impuso una regla. Todos los días iría a algún lugar donde al menos una persona la reconociera. La biblioteca, la cafetería, el supermercado. Me salvó, dijo ella. Saber que existía a los ojos de otra persona, aunque solo fuera por un instante, me devolvió al mundo. Esa es tu medicina. Tres comunidades poco cohesionadas, un puñado de caras conocidas, la tranquila sensación de pertenecer a algún lugar.

Razón número dos

Tu sistema de equilibrio comienza a fallar. Ahora llegamos a un peligro que se esconde a plena vista en casi todos los hogares. Alrededor de los 70 años, tres sistemas completamente separados que te mantienen erguido comienzan a fallar al mismo tiempo. Los investigadores lo llaman la triple amenaza y esa es la razón por la que una sola caída es la principal causa de pérdida permanente de independencia en los adultos mayores. 

En el oído interno, los diminutos cristales de calcio y los canales llenos de líquido que le indican al cerebro, la posición de la cabeza en el espacio pierden aproximadamente el 40% de sus células sensoriales. Los nervios de los músculos y las articulaciones que le indican al cerebro la posición pierden hasta el 50% de su sensibilidad. La visión de contraste disminuye un 60%. La percepción de profundidad disminuye un 40%. Las escaleras, los bordillos y las sombras en el suelo se convierten en trampas invisibles. 

Pero lo peor ocurre dentro de tu cerebro. Incluso cuando esos sensores debilitados detectan un problema, tu cerebro procesa la información 70% más lento que antes. Tus tobillos, los estabilizadores de emergencia de tu cuerpo, pierden el 40% de su fuerza y el 50% de su flexibilidad. Y luego está el aspecto psicológico, miedo a caerse. La ansiedad en sí misma aumenta el riesgo de caídas en un 30% porque tensa los músculos y elimina el movimiento suave y automático que el cuerpo necesita para recuperarse.

Le pasó a una mujer de 72 años que era una mujer que siempre se enorgulleció de su firmeza. Una tarde de primavera se levantó de su silla para contestar el teléfono. Sintió un repentino mareo. Dos pasos más tarde estaba en el suelo con la cadera rota. Tres meses de recuperación, seis meses de fisioterapia. Me dijo, "Nunca pensé que me pudiera pasar a mí. Siempre fui tan estable. 

¿Qué te protege?

- Primero practicar ejercicios de equilibrio a diario. No semanalmente, sino a diario. Al cepillarte los dientes quédate de pie sobre una pierna. Cierra los ojos brevemente mientras estás de pie junto a la encimera de la cocina. Estos pequeños momentos reeducan tu sistema nervioso.

- En segundo lugar, prueba el taichi. Los estudios demuestran de forma consistente que reduce el riesgo de caídas hasta en un 45%. Porque combina movimientos lentos, cambios de peso, concentración mental y contacto social. Todo a la vez. Probablemente no exista un ejercicio más perfecto para una persona mayor de 70 años. 

- En tercer lugar, convierta su hogar en una zona libre de obstáculos. Deshágase de las alfombras sueltas. Instale barras de apoyo en baños y pasillos. Coloque luces brillantes en todas las escaleras. Es desgarrador el número de adultos mayores cuyas vidas terminan por culpa de una simple alfombra. 

- En cuarto lugar, trate sus zapatos como si fueran equipo médico, suelas firmes y antideslizantes, tacones bajos, cierres seguros. Muchos médicos recomiendan ahora usar calzado con buen soporte incluso en interiores. 

Tus músculos sufren un declive catastrófico. 

Y ahora llegamos a la primera razón que es la más importante de todas. 

La razón que decide si pasarás tus 70 años caminando libremente por tu propia vida o contemplándola desde una silla de la que no puedes levantarte. 

Exactamente a los 70 años, tu cuerpo desencadena lo que los científicos llaman sobrecarga de sarcopenia

A partir de ese momento, pierdes entre el 3 y el 5% de tu masa muscular cada año. A los 75 años, es posible que hayas perdido el 25% de la masa muscular que tenías a los 70. No se trata de verse delgado o débil en el espejo. 

Se trata de perder el tejido muscular que determina si puedes levantarte de una silla, subir las escaleras por tu cuenta o vivir solo. Y aquí viene la parte más cruel. 

Después de los 70, tu cuerpo literalmente comienza quemando su propio músculo como combustible, incluso cuando consumes suficientes calorías. 

Esto se llama resistencia anabólica. Tus músculos dejan de responder a las proteínas y al ejercicio de la misma manera que lo hacían hace tan solo unos años.

Las cifras son demoledoras. Las células madre que reparan los músculos disminuyen un 70%. Las fibras musculares de contracción rápida que te sostienen al tropezar desaparecen al doble de velocidad que las fibras más lentas. 

Los niveles de testosterona en los hombres se reducen casi a cero. La producción de hormona del crecimiento cae un 80%. La inflamación en el cuerpo aumenta un 300%, creando un ciclo vicioso que destruye los músculos más rápido de lo que el cuerpo puede regenerarlos. 

Y aquí está la advertencia que debería estar en todos los refrigeradores. Tan solo 10 días de reposo en cama después de los 70 años pueden causar la misma pérdida muscular que 2 años de envejecimiento normal. 

Por eso, una simple gripe, una simple caída o una simple hospitalización se convierten con tanta frecuencia en el momento en que todo cambia para siempre. 

Un hombre de 71 años contrajo la gripe y permaneció en cama durante dos semanas. Cuando finalmente pudo levantarse, no podía subir las escaleras sin descansar dos veces. Me dijo, "Perdí más fuerza en dos semanas que en los 5 años anteriores. ¿Qué funciona entonces?" 

- En primer lugar, consume entre 25 y 30 gramos de proteína de alta calidad en cada comida. No solo la cena, no solo un gran filete. Distribúyelo a lo largo del día. Desayuno, almuerzo y cena. Huevos, pollo, pescado, yogur griego, requesón, carne magra. 

- En segundo lugar, concéntrese en la leucina, el aminoácido que activa el desarrollo muscular. Los huevos, los lácteos y el pollo son tus mejores aliados. Necesitas al menos 3 gramos por comida para superar la resistencia anabólica. 

- En tercer lugar, toma vitamina D. Tres de cada cuatro adultos mayores de 70 años presentan deficiencia de ciertos nutrientes y esta deficiencia causa directamente debilidad muscular. La suplementación puede mejorar la función muscular hasta en un 20%. 

- En cuarto lugar, realiza entrenamiento de resistencia dos o tres veces por semana. No se trata de culturismo intenso, sino de movimientos inteligentes y controlados. levantarse de una silla, flexiones contra la pared, mancuernas ligeras, bandas de resistencia. El músculo más importante que puedes entrenar es el que te permite ponerte de pie desde una silla. 

- En quinto lugar, nunca pases más de 4 horas despierto sin consumir proteínas. Tu cuerpo intenta constantemente descomponer los músculos. No le des tiempo suficiente para que lo haga. 

Resumiendo de la forma más sencilla posible en tres pasos.

- Primer paso, mueve los dedos de los pies durante 30 segundos todos los días. Siéntate en una silla, coloca una toalla pequeña en el suelo y usa los dedos de los pies para arrastrarla hacia ti. Este pequeño movimiento reconstruye la base de tu equilibrio y tu independencia. Son 30 segundos de los más beneficiosos del día. 

- Segundo paso, practica pedir ayuda. Esto es más difícil de lo que parece. Un vecino, una enfermera, un hijo adulto, un desconocido en la tienda. Decir, ¿puedes ayudarme con esto? No es una debilidad, sino una de las habilidades de supervivencia más valiosas que aún conservas. Las personas que prosperan después de los 75 años tienen algo en común. Aprendieron a apoyarse en los demás con elegancia.

- Tercer paso, visita un lugar nuevo al menos una vez por semana. Una cafetería que nunca has visitado, un parque por el que nunca has paseado, un pequeño museo, un supermercado diferente, una callejuela que nunca habías notado. Los lugares nuevos activan la mente como la rutina nunca lo hace. La novedad te mantiene vivo. 

Los años entre los 70 y los 75 pueden ser los más difíciles de tu vida, pero también pueden ser el momento en que finalmente te liberes de quien fuiste y descubras en quién te estás convirtiendo. Quienes afirman que sus años más felices llegaron después de los 75 no lo hicieron por casualidad.

Llegaron allí porque aceptaron la realidad, se prepararon para ella y caminaron hacia el abismo con los ojos bien abiertos. No estás solo en este camino. 

Envejecer es inevitable, pero sufrir por ello no lo es. Mantén tu sonrisa, sé tú mismo y cuídate mucho todos los días.

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The toughest stretch of your life doesn’t come when you’re 80. It comes between the ages of 70 and 75. 

Many older adults are trapped in the belief that the worst of ageing is a long way off. At 85, at 90, at the end of life. They couldn’t be more wrong. 

Think about these questions for a moment. You wake up exhausted, but you force yourself to carry on because you believe that resting is for the weak. Your body sends you strange signals, but you ignore them because you’ve always been healthy. Your friends start to disappear one by one, but you tell yourself you don’t need anyone. Does this sound familiar?

We’ve been told all our lives that if we eat well and stay active, we’ll reach old age without any problems.

But here’s the harsh reality. When you turn 70, the rules we’ve relied on for decades stop working, and those who were disciplined, who did everything right, are often the hardest hit because they never saw it coming. 

Today I’m going to share the five reasons why the years between 70 and 75 are the hardest of your life, and exactly what to do about each one. 

These aren’t possibilities, they’re certainties. Studies show that almost all adults who reach the age of 70 will face all five of them, regardless of their financial situation, physical condition or willpower. And the main reason on this list determines whether you’ll spend the next 20 years living independently in your own home or confined to a hospital bed. 

But here’s the good news. Once you understand these five reasons, you can stop fighting them and start working with them. So today I’ll reveal the five and how to manage each one. 

Reason number five. 

Your sleep is completely disrupted. The first thing to quietly deteriorate after the age of 70 is sleep. And I don’t just mean waking up earlier or taking more frequent naps. I’m talking about a total overhaul of how the brain rests – a breakdown that affects every hour of the day, whether you realise it or not.

A 73-year-old woman said, “I go to bed at 9 pm, wake up at midnight, then at 2 am and then at 4 am. In the morning I’m exhausted, but I can’t get back to sleep no matter how hard I try.” Does that sound familiar? 

This is what’s actually happening inside your body. After the age of 70, your brain produces 70% less deep sleep. That crucial stage when your body repairs itself, your immune system rebuilds, and your memories are stored long-term—that stage practically disappears. What’s more, melatonin production in the brain decreases by approximately 15% every year after the age of 70. 

That’s why you find yourself staring at the ceiling at 3am, just when you feel completely exhausted. Your circadian rhythm shifts forward by 2 to 3 hours. Suddenly, having dinner at 4 pm seems just right. You’re ready for bed when the rest of the world is just settling down to watch the evening news. Scientists call this advanced sleep phase syndrome, and it’s not a defect—it’s biology. 

The real problem, however, is fragmentation. The average 70-year-old wakes up 15 to 20 times every night. Even if they only remember two or three of those awakenings. Your sleep is no longer a deep ocean; it is a deep, choppy pond. And this is where many people make a tragic mistake. 

One man tried hard to stay awake until 10 pm, just like when he was young. Every night he lay in bed feeling frustrated, anxious and exhausted. Within six months, he developed severe chronic insomnia. 

He fought against his body, and his body won. So, what should you actually do? 

- First, stop fighting your new schedule. If you’re sleepy at 7 pm, go to bed at 7 pm. Your body knows what it needs better than any wall clock. 

- Secondly, keep your bedroom at a temperature between 16° and 19° Celsius. After the age of 70, the body becomes much more sensitive to night-time heat, and even slightly warm rooms can disrupt sleep. 

- Thirdly, expose your face to direct sunlight within 30 minutes of waking up. Go outside. Sit by a window. This simple act reinforces your new rhythm and signals to your brain when the day begins. 

- Fourthly, switch off screens after 6 pm. Any melatonin your brain still produces is destroyed by blue light.

A woman tried something brave. She completely abandoned the idea of getting eight hours’ sleep. Now she sleeps for four hours, gets up to read quietly for an hour, and then sleeps for another three or four. “I stopped fighting my body.” Now I feel more rested than I have in years. That’s the lesson. Sleeping for eight hours straight is no longer your reality.

The sooner you accept it, the sooner you’ll stop suffering. 

Reason number four. 

Your body can no longer regulate its own temperature. The second heatstroke is even more dangerous because it can be fatal without warning. 

After the age of 70, the body’s thermostat not only weakens but breaks down completely. The hypothalamus, the small part of the brain that regulates body temperature, loses around 20% of its heat-sensitive neurons by the age of 70. Sweat glands lose up to 40% of their effectiveness. Blood vessels can no longer dilate or constrict as they once did. The layer of fat just beneath the skin thins by approximately 30%. Which is why the winter wind suddenly seems to cut right through to the bone. 

And here comes the scariest part. Your warning system switches off. Studies show that adults over 70 often don’t feel thirsty when they’re dehydrated and don’t shiver when it’s dangerously cold. The two survival signals you’ve relied on your whole life simply stop working. Hospitalisations for heatstroke increase by 300% after the age of 70. 

A 74-year-old man learnt this the hard way. He spent an entire winter afternoon in his unheated garage working on a project. It was freezing outside. He didn’t feel cold. He carried on working. By the time his wife found him that evening, his body temperature had dropped to 34°C. He spent three days in hospital recovering from hypothermia. He told me, "I had no idea I was that cold. I just couldn’t feel it. That’s the terrifying truth. Once you’re over 70, your body lies to you.

So what can you do? 

- Firstly, keep your home at a temperature of between 20°C and 23°C all year round. It might feel slightly warm in summer or slightly cool in winter, but that narrow range is the only safe zone your body can still tolerate. 

- Secondly, dress in layers so you can adapt quickly when your body’s perception fails you. 

- Thirdly, drink water on a fixed schedule, not when you’re thirsty. Set reminders every hour.

Try to drink at least 2 litres a day, every day, regardless of how you feel. Fourthly, place thermometers in every room.

Don’t rely on your senses anymore; look at the numbers. Exercise indoors during the summer. Keep your home at a constant temperature of 22°C. Always have a bottle of water and a light jacket to hand. You can no longer trust your body’s signals; trust the thermometer. 

Reason number three. 

Your friends slip away quietly. Now we move from the body to something even more painful: the heart. 

Once you turn 70, an unspoken reality sets in. Goodbyes become more frequent. The friend you played golf with last week ends up in hospital. The neighbour you’ve greeted every morning for 20 years stops coming out. The chance encounter. See you next week. What you once said without a second thought can suddenly become a final farewell. 

This is one of the deepest reasons why the years between 70 and 75 feel so brutally difficult. Your social circle not only shrinks, but it shrinks faster than you can rebuild it. And as it shrinks, the world itself begins to feel smaller, quieter, lonelier. 

Research by various institutions has compared chronic loneliness in older adults to smoking 15 cigarettes a day. No, it’s not just a feeling; it’s a medical condition that damages the body and the brain, but this is where most advice goes wrong. People tell you, ‘Make new, better friends.’ That’s almost impossible at this stage of life, and trying usually ends in exhaustion and disappointment. 

Deep friendships take decades to cultivate. You don’t have decades left. What you really need is something different – something lighter, something gentler: loose connections, broad, informal and warm bonds of human contact that make you feel seen without demanding anything in return.

You don’t need three new best friends; you need three informal communities.

Perhaps it’s the supermarket cashier who knows your name. Perhaps it’s a group of people who go for a walk in the local park in the mornings. Perhaps it’s the regulars at a café where the barista smiles at you when you walk in. Perhaps it’s a small church group, a book club at the library, or a yoga class on Tuesday mornings. 

Science is amazing. Just five minutes of laughter with another person activates more regions of the brain than a whole hour of doing Sudoku. Real human conversation is the most powerful brain exercise on the planet and, unlike crossword books, it also nourishes the soul. 

A 71-year-old woman said she felt as though she were fading away after her husband’s death, so she set herself a rule. Every day, she would go somewhere where at least one person would recognise her. The library, the café, the supermarket. It saved me, she said. Knowing that I existed in someone else’s eyes, even if only for a moment, brought me back to the world. That is your medicine. Three loosely connected communities, a handful of familiar faces, the quiet sense of belonging somewhere.

Reason number two

Your balance system starts to fail. Now we come to a danger that lurks in plain sight in almost every home. Around the age of 70, three completely separate systems that keep you upright begin to fail at the same time. Researchers call this the triple threat, and that is why a single fall is the leading cause of permanent loss of independence in older adults. 

In the inner ear, the tiny calcium crystals and fluid-filled canals that tell the brain the position of the head in space lose approximately 40% of their sensory cells. The nerves in the muscles and joints that tell the brain about position lose up to 50% of their sensitivity. Contrast vision decreases by 60%. Depth perception decreases by 40%. Stairs, kerbs and shadows on the ground become invisible traps. 

But the worst happens inside your brain. Even when those weakened sensors detect a problem, your brain processes the information 70% slower than before. Your ankles, your body’s emergency stabilisers, lose 40% of their strength and 50% of their flexibility. And then there is the psychological aspect: the fear of falling. Anxiety itself increases the risk of falls by 30% because it tenses the muscles and eliminates the smooth, automatic movement the body needs to recover.

It happened to a 72-year-old woman who had always prided herself on her steadiness. One spring afternoon, she stood up from her chair to answer the phone. She felt a sudden dizziness. Two steps later, she was on the floor with a broken hip. Three months of recovery, six months of physiotherapy. She told me, “I never thought it could happen to me. I was always so steady.” 

What protects you?

- First, practise balance exercises every day. Not weekly, but every day. Stand on one leg whilst brushing your teeth. Close your eyes briefly whilst standing at the kitchen worktop. These little moments retrain your nervous system.

- Secondly, try tai chi. Studies consistently show that it reduces the risk of falls by up to 45%. Because it combines slow movements, weight shifts, mental focus and social interaction. All at once. There is probably no exercise more perfect for someone over 70. 

- Thirdly, make your home a clutter-free zone. Get rid of loose rugs. Install grab rails in bathrooms and hallways. Fit bright lights on all staircases. It is heartbreaking how many older adults lose their lives because of a simple rug. 

- Fourthly, treat your shoes as if they were medical equipment: sturdy, non-slip soles, low heels, and secure fastenings. Many doctors now recommend wearing shoes with good support, even indoors.

Your muscles are in a state of catastrophic decline. 

And now we come to the most important reason of all. 

The reason that determines whether you will spend your 70s walking freely through life or watching it go by from a chair you cannot get out of. At the age of 70 exactly, your body triggers what scientists call sarcopenia overload. 

From that point on, you lose between 3 and 5 per cent of your muscle mass every year. By the age of 75, you may have lost 25 per cent of the muscle mass you had at 70. It’s not about looking thin or frail in the mirror. It’s about losing the muscle tissue that determines whether you can get up from a chair, climb the stairs on your own, or live independently. And here comes the cruelest part. 

After the age of 70, your body literally starts burning its own muscle for fuel, even when you consume enough calories. This is called anabolic resistance. Your muscles stop responding to protein and exercise in the same way they did just a few years ago.

The figures are devastating. The stem cells that repair muscles decrease by 70%. The fast-twitch muscle fibres that catch you when you stumble disappear at twice the rate of the slower fibres. Testosterone levels in men drop to almost zero. Growth hormone production falls by 80%. Inflammation in the body increases by 300%, creating a vicious cycle that destroys muscle faster than the body can regenerate it. 

And here’s the warning that should be on every fridge. Just 10 days of bed rest after the age of 70 can cause the same muscle loss as two years of normal ageing. That’s why a simple bout of flu, a simple fall or a simple hospital stay so often becomes the moment when everything changes forever. 

A 71-year-old man caught the flu and was bedridden for two weeks. When he was finally able to get up, he couldn’t climb the stairs without stopping to rest twice. He told me, “I lost more strength in two weeks than in the previous five years. So what works?” 

- Firstly, consume between 25 and 30 grams of high-quality protein at every meal. Not just dinner, not just a big steak. Spread it out throughout the day. Breakfast, lunch and dinner. Eggs, chicken, fish, Greek yoghurt, cottage cheese, lean meat. 

- Secondly, focus on leucine, the amino acid that triggers muscle growth. Eggs, dairy products and chicken are your best allies. You need at least 3 grams per meal to overcome anabolic resistance. 

- Thirdly, take vitamin D. Three out of four adults over the age of 70 are deficient in certain nutrients, and this deficiency directly causes muscle weakness. Supplementation can improve muscle function by up to 20%. 

- Fourthly, do strength training two or three times a week. This isn’t about intense bodybuilding, but rather smart, controlled movements: standing up from a chair, wall push-ups, light dumbbells, resistance bands. The most important muscle you can train is the one that allows you to stand up from a chair. 

- Fifthly, never go more than 4 hours awake without consuming protein. Your body is constantly trying to break down your muscles. Don’t give it enough time to do so. 

To sum it up as simply as possible in three steps.

- Step one: wiggle your toes for 30 seconds every day. Sit in a chair, place a small towel on the floor and use your toes to pull it towards you. This small movement rebuilds the foundation of your balance and your independence. It’s 30 of the most beneficial seconds of the day. 

- Step two: practise asking for help. This is harder than it sounds. A neighbour, a nurse, an adult child, a stranger in the shop. Saying, ‘Can you help me with this?’ isn’t a sign of weakness, but one of the most valuable survival skills you still possess. People who thrive after the age of 75 have something in common. They have learnt to rely on others with grace.

- Step three: visit a new place at least once a week. A café you’ve never been to, a park you’ve never walked through, a small museum, a different supermarket, a side street you’ve never noticed before. New places stimulate the mind in a way that routine never does. Novelty keeps you alive. 

The years between 70 and 75 may be the hardest of your life, but they can also be the moment when you finally break free from who you were and discover who you are becoming. Those who claim their happiest years came after 75 didn’t get there by chance.

They got there because they accepted reality, prepared for it, and walked towards the abyss with their eyes wide open. You are not alone on this journey. 

Ageing is inevitable, but suffering because of it is not. Keep smiling, be yourself, and take good care of yourself every day.

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domingo, 26 de abril de 2026

The ninth island of the Canary Islands - San Borondón

 

Un grupo de turistas asegura haber visto la misteriosa San Borondón desde Tenerife y logra sacarle una foto.

A group of tourists claim to have seen the mysterious San Borondón from Tenerife and manage to take a photo of it.

 
La leyenda de San Borondón

Una antigua leyenda defiende que el archipiélago lo forman 9 islas en vez de las ocho actuales.

En la época medieval, algunos mapas dibujaban una extraña isla conocida como San Borondón que no ha sido nunca encontrada aunque la leyenda permanece viva.

Según la leyenda, San Borondón aparece y desaparece cerca de El Hierro y en ocasiones puede divisarse entre un mar de nubes desde las islas de Tenerife, La Palma, El Hierro o La Gomera.

La isla se conoce en Europa como «isla de San Brandán» desde que la plasmaran en su cartas y mapas los cartógrafos medievales, creyéndose que San Borondón se había desprendido, en el pasado, del continente americano.

El nombre de San Borondón, con el que se le conoce actualmente proveniente de San Brandán ‘el Navegante’, un monje irlandés que dedicó su vida a la evangelización de los pueblos en el siglo VI.

La leyenda cuenta que al oír relatos sobre la supuesta isla, se lanzó al mar para encontrarla. Tras siete años de travesía, encontró una especie de isla-ballena.

“Uno de los episodios más famosos de las navegaciones del santo irlandés”, apunta en su trabajo Martínez Hernández, “tiene que ver con el arribo a una supuesta isla que en realidad era un enorme pez, una especie de ballena”. Sin duda una buena explicación de porqué aparece y desaparece.

En Canarias el mito se extendió como la pólvora y ya está el la conciencia de sus habitantes. Una isla que debido a sus características y inusuales comportamientos, como el aparecer y desaparecer o esconderse tras un mar de nubes o niebla, ha sido denominada de múltiples maneras: «la Inaccesible», «la Non Trubada», «la Encubierta», «la Perdida», «la Encantada», incluso los romanos la denominaron «Aprositus, la isla a la que no se puede llegar».

Tal era la conciencia de su existencia que en un tratado suscrito entre España y Portugal en el siglo XV, por el que se repartían el Atlántico, quedaba especificado de manera taxativa que San Borondón pertenecía al Archipiélago Canario.

San Borondón ha sido situada en el mapa, al oeste de la isla de El Hierro, a 550 kilómetros, y a 220 kilómetros al oeste-sudoeste de La Palma. Sus dimensiones se han calculado por los más osados describiéndola como una isla alargada, de 30 kilómetros, y con un ancho de 15 kilómetros, a modo de cacahuete, con una destacada concavidad en las fachadas este y oeste y grandes macizos en el norte y en el sur.

The legend of San Borondón

An ancient legend claims that the archipelago is made up of 9 islands instead of the current 8.

In medieval times, some maps depicted a strange island known as San Borondón which has never been found, although the legend lives on.

According to legend, San Borondón appears and disappears near El Hierro and can sometimes be seen in a sea of clouds from the islands of Tenerife, La Palma, El Hierro or La Gomera.

The island has been known in Europe as the "island of San Brandán" since it was first depicted on charts and maps by medieval cartographers, who believed that San Borondón had once broken away from the American continent.

The name of San Borondón, with which it is known today, comes from Saint Brandán 'the Navigator', an Irish monk who dedicated his life to the evangelisation of peoples in the 6th century.

Legend has it that when he heard tales of the supposed island, he set out to sea to find it. After a seven-year voyage, he found a kind of whale of an island.

"One of the most famous episodes of the Irish saint's navigations," Martínez Hernández notes in his work, "has to do with his arrival at a supposed island that was actually an enormous fish, a kind of whale. Undoubtedly a good explanation of why it appears and disappears.

In the Canary Islands the myth spread like wildfire and is already in the consciousness of its inhabitants. An island that due to its characteristics and unusual behaviour, such as appearing and disappearing or hiding behind a sea of clouds or fog, has been called in many different ways: "the Inaccessible", "the Non Trubada", "the Concealed", "the Lost", "the Enchanted", even the Romans called it "Aprositus, the island that cannot be reached".

Such was the awareness of its existence that in a treaty signed between Spain and Portugal in the 15th century, by which they divided up the Atlantic, it was clearly specified that San Borondón belonged to the Canary Archipelago.

San Borondón is located on the map to the west of the island of El Hierro, 550 kilometres away, and 22 kilometres west-southwest of La Palma. Its dimensions have been calculated by the more daring to describe it as an elongated island, 30 kilometres long and 15 kilometres wide, like a cacahuete, with a prominent concavity on the east and west sides and large massifs in the north and south.

Expediciones a la isla

La leyenda de San Borondón llegó a adquirir tal fuerza en Canarias que durante los siglos XVI, XVII y XVIII se organizaron expediciones de exploración para descubrirla y conquistarla.

​La última búsqueda oficial estuvo a cargo de Jorge Martín Picatoste, un capitán de origen tinerfeño, con una balandra, por encargo de Antonio Prior, Capitán General de Canarias, en 2008.​

Hay que destacar que en En 1953, el diario ABC titulaba: «Ha sido vista otra vez la misteriosa “Isla Sirena”, al noroeste de la de El Hierro (Canarias)», y en 1958, también en ABC: «La Isla errante de San Borondón ha sido fotografiada por primera vez».

Hoy en día se han conseguido despejar las posibles incógnitas que aún quedaban sobre la existencia de la isla misteriosa, y es que en realidad nunca existió más que en los sueños de quienes la buscan o la han querido conquistar o descubrir. Aunque por aras del destino esta isla y su secreto permanecerán inmaculados, para deleite de los canarios y viajeros que la descubran en el horizonte.

Lo cierto es que la visión de esta novena isla canarias es una ilusión óptica sobre la superficie del océano producida por lo que se denomina espejismo superior, una forma de refracción de la luz. Este fenómeno da como resultado la visión de una isla en el horizonte que es el reflejo de la isla de La Palma.

Expeditions to the island

The legend of San Borondón became so strong in the Canary Islands that during the 16th, 17th and 18th centuries expeditions were organised to discover and conquer it.

The last official search was carried out by Jorge Martín Picatoste, a captain of Tenerife origin, with a sloop, commissioned by Antonio Prior, Captain General of the Canary Islands, in 2008.

It should be noted that in 1953, the ABC newspaper headlined: "The mysterious "Isla Sirena" has been seen again, to the northwest of El Hierro (Canary Islands)", and in 1958, also in ABC: "The wandering island of San Borondón has been photographed for the first time".

Today, the possible remaining unknowns about the existence of the mysterious island have been cleared up, and the fact is that it never really existed except in the dreams of those who sought it or wanted to conquer or discover it. Although, for the sake of fate, this island and its secret will remain unsullied, to the delight of the Canary Islanders and travellers who discover it on the horizon.

The truth is that the vision of this ninth Canary Island is an optical illusion on the surface of the ocean produced by what is called a superior mirage, a form of refraction of light. This phenomenon results in the vision of an island on the horizon that is the reflection of the island of La Palma.

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Historia

La transmisión oral de las leyendas desde tiempos ancestrales tiene como consecuencia la existencia de varias versiones en torno a un mismo suceso; en algunas ocasiones, la degradación de los relatos desemboca en la modificación o, incluso, desaparición de los pasajes. Con todo, en el caso de la leyenda de san Borondón se conservan, al menos, tres versiones claramente diferenciadas.

La primera interpretación nos presenta la razón nominal; se produce el hallazgo de una isla dentro del archipiélago canario, la cual es bautizada como la isla de San Borondón en honor al que se pensó que pudo ser su descubridor, san Brandán (484-577 d. C.), un monje irlandés que se dispuso a explorar el Atlántico tras ser visitado por un ángel que así se lo ordenó. San Brandán comunicó tal anunciación a varios de sus discípulos y juntos se hicieron a la mar. Tardarían siete años en encontrar tierra. 

Anteriormente, a oídos de san Brandán había llegado la historia acerca de un ermitaño llamado Barintus que atestiguaba haber visitado unas tierras tan ricas en frutos y tesoros que bien podían llamarse las islas de los Bienaventurados. Pues bien, cuando san Brandán desembarcó en esta tierra, supo que era la misma tierra que había conocido Barintus.

Paulatinamente, el monje y su tripulación fueron desembarcando en cada una de las siete islas llevándose consigo víveres y tesoros y, cuando se disponían a buscar el camino de vuelta a casa, san Brandán volvió a ser visitado por un ángel que le encargó una nueva misión: debía corregir el rumbo y seguir explorando el océano. Él acató el encargo y la expedición continuó. 

Otros siete años más tarde, la desesperación por no encontrar la tierra “prometida” llevó a san Brandán a ponerse de rodillas en la embarcación, suplicando a Dios que les proporcionara un lugar donde poner desembarcar. Sus plegarias fueron escuchadas y, al momento, una tierra emergió del fondo del océano. Allí, desembarcaron y celebraron una misa. A su fin, se disponían a comer cuando la tierra comenzó a temblar de tal manera que tuvieron que volver a embarcar y, mientras se alejaban en las naves, vieron cómo la tierra se sumergía bajo el mar semejando a una ballena de proporciones astronómicas.

Por otro lado, la segunda versión comienza con un salto en el tiempo, presentando el dato de que los romanos se referían a esta isla por descubrir como Aprositus, 'la isla a la que no se puede llegar'. A continuación, el relato concuerda con la primera versión, situando a san Brandán como el descubridor; no obstante, en esta interpretación de la leyenda, el monje vivió siete años en la isla, variante significativa de la historia (aunque se continúe girando en torno al número siete, mencionado en un par de ocasiones en la primera versión para concretar el salto temporal entre los descubrimientos de las islas).

Por último, en la tercera versión de la leyenda, se menciona a unas cartas naúticas de los siglos XV y XVI donde esta nueva isla estaba registrada y se explicaba que emergía tan solo un par de veces cada cien años. 

Con todo, esta intermitencia centenaria no coincide con el número de capitanes, cronistas y otros navegantes que declaraban haberla visto, razón por la cual esta interpretación de la leyenda incluye una posible explicación para la aparición y desaparición de la isla; se describe el fenómeno denominado fata morgana, una especie de espejismo con base empírica; bajo unas condiciones atmosféricas y geológicas muy concretas (densidad y temperatura del aire, temperatura del agua y de la tierra, altitud...) se produciría el reflejo de otra isla cercana, pero la coincidencia de todos los factores es algo tan extraordinario que solo podría producirse un par de veces cada cien años.

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History

The oral transmission of legends since ancient times has resulted in the existence of several versions of the same event; on some occasions, the degradation of the stories leads to the modification or even disappearance of passages. However, in the case of the legend of Saint Borondon, at least three clearly differentiated versions have been preserved.

The first interpretation presents us with the nominal reason; an island is found within the Canary archipelago, which is christened the island of St. Borondón in honour of the man thought to be its discoverer, St. Brandán (484-577 AD), an Irish monk who set out to explore the Atlantic after being visited by an angel who ordered him to do so. St. Brandán communicated this annunciation to several of his disciples and together they set sail.

It took them seven years to find land. Earlier, St Brandan had heard the story of a hermit named Barintus who claimed to have visited a land so rich in fruit and treasure that it could well be called the Isles of the Blessed. Well, when St. Brandan landed on this land, he knew that it was the same land that Barintus had known.

Gradually, the monk and his crew landed on each of the seven islands, taking with them food and treasure, and when they were about to find their way home, St Brandan was again visited by an angel who gave him a new mission: he was to correct his course and continue exploring the ocean. He complied and the expedition continued. 

Another seven years later, despair at not finding the "promised" land led St Brandan to kneel in the boat, begging God to give them a place to land. His prayers were answered and, at once, a land emerged from the bottom of the ocean. There, they disembarked and celebrated mass. At the end, they were about to eat when the earth began to tremble so much that they had to embark again and, as they were leaving in the ships, they saw how the land submerged under the sea, resembling a whale of astronomical proportions.

The second version, on the other hand, begins with a leap in time, presenting the fact that the Romans referred to this undiscovered island as Aprositus, 'the island that cannot be reached'. The story then agrees with the first version, placing Saint Brandan as the discoverer; however, in this interpretation of the legend, the monk lived on the island for seven years, a significant variant of the story (although it continues to revolve around the number seven, mentioned on a couple of occasions in the first version to specify the time jump between the discoveries of the islands).

Finally, in the third version of the legend, mention is made of nautical charts from the 15th and 16th centuries in which this new island was recorded and it was explained that it emerged only a couple of times every hundred years. 

However, this centuries-old intermittency does not coincide with the number of captains, chroniclers and other navigators who claimed to have seen it, which is why this interpretation of the legend includes a possible explanation for the appearance and disappearance of the island; it describes the phenomenon called fata morgana, a kind of mirage with an empirical basis; under very specific atmospheric and geological conditions (air density and temperature, water and land temperature, altitude...) the reflection of the island would occur under very specific atmospheric and geological conditions (density and temperature of the air, temperature of the water and land, altitude...). ...) the reflection of another nearby island would be produced, but the coincidence of all the factors is so extraordinary that it could only occur a couple of times every hundred years.

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