viernes, 17 de abril de 2026

Empresarios en Tenerife - SANTIAGO PUIG

La fortuna de hacer fortuna I 
Salazar, Antonio

El periodista Antonio Salazar ha reunido en este libro de entrevistas en el que abordan la apasionante historia de sus empresas pero también hablan sobre los temas que les preocupan.

ISBN: 9788460984740
Editorial: Antonio Salazar García (autor-editor)
Fecha de la edición: 2010 

La fortuna de hacer fortuna II
Salazar, Antonio

ISBN: 9788461364855
Editorial: Antonio Salazar García (autor-editor)
Fecha de la edición: 2009 

VISIÓN DE LOS EMPRESARIOS EN LA PRIMERA DÉCADA DE LOS AÑOS 2000

***

Santiago Puig Serratusell (Granollers, 1/02/1941) 

tiene uno de esos despachos que despiertan envidia. Una casa preciosa en uno de los principales paseos en Playa de las Américas. 

Se disculpa por el desorden de su mesa de reuniones, aunque más bien parece fruto de una actividad incesante más que de una deliberada dejación, llena de planos e indicaciones de futuras actuaciones urbanísticas.

Es lo que lleva haciendo desde hace muchos años, cuarenta, en el sur de la Isla. Es la empresa que ha construido el desarrollo de la zona más rica de la isla de Tenerife y resulta un esfuerzo vano intentar calcular cuánto empleo neto y cuanta riqueza se ha creado merced a la visión de su padre y la suya propia sobre las posibilidades futuras de la zona.

Eran tiempos diferentes, qué duda cabe, donde el turismo no era más que una actividad incipiente, en la época en que aquella España todavía en blanco y negro recibía a las primeras turistas en bikini. 

Es lo que lleva haciendo desde hace muchos años, cuarenta, en el sur de la Isla. Es la empresa que ha construido el desarrollo de la zona más rica de la isla de Tenerife y resulta un esfuerzo vano intentar calcular cuánto empleo neto y cuanta riqueza se ha creado merced a la visión de su padre y la suya propia sobre las posibilidades futuras de la zona. 

Eran tiempos diferentes, qué duda cabe, donde el turismo no era más que una actividad incipiente, en la época en que aquella España todavía en blanco y negro recibía a las primeras turistas en bikini. 

Hoy se suele decir que un destino turístico se consolida en base a ciertos parámetros básicos, tales como la sanidad, la seguridad o las infraestructuras. 

En nuestro Sur no había nada de eso, porque incluso un desplazamiento desde Santa Cruz hasta Adeje era mejor plantearlo por las Cañadas y bajar por Vilaflor. 

Y a decir verdad, las infraestructuras las ha tenido que ir haciendo nuestro protagonista, so pena de que nunca las Administraciones le hubiesen acompañado con empuje y coraje. 

Es cierto que hoy muchas de sus actuaciones no se permitirían, porque ¿alguien se imagina a un empresario pretendiendo hacer una playa artificial para traer más turistas? 

La Ley se lo impide pero no es aventurado pensar en la revuelta ecologistas de grupos que son refractarios al progreso y los avances. 

Aquella visión empresarial dio pie al complejo turístico denominado “Playa de las Américas” sobre una superficie de 5.000.000 de metros cuadrados y con una capacidad de 50.000 camas turísticas. 

Con el tiempo ha conseguido, además, desarrollar su propio hotel de lujo, Las Madrigueras,acompañado por un magnífico campo de Golf. 

Tiene el Premio al Mérito Turístico del Cabildo Insular de Tenerife (1985) y tras de sí puede presumir de una larga labor social –voluntaria o impuesta- como la donación de más de 350.000 metros cuadrados de suelo para obras con fines sociales o benéficos, a los Ayuntamientos de Adeje y Arona, el Obispado, Telefónica, Guardia Civil, Delegación de Hacienda, etc. 

Casado con Noelia Alfonso (Miss España 1969 y Miss Europa un año después) tiene dos hijas

y cinco nietos. De su mujer destaca el enorme soporte que ha sido de cara a poder hacer siempre lo que consideraba adecuado para el negocio, aunque eso les supusiese renunciar a días libres o incluso vacaciones. 

Pero, sin duda, está muy orgulloso de su capacidad para gestionar el Hotel Las Madrigueras, cuya decoración corrió a su entero cargo. 

No ha perdido el fuerte acento catalán, pero tampoco necesita acreditar demasiado en torno a lo que le importa Tenerife, sobre todo si se tiene en cuenta que ha tenido múltiples oportunidades de poner pies en polvorosa en búsqueda de destinos y refugios para su dinero sin tanta incomodidades como las que denuncia en el transcurso de nuestros encuentros. 

Se refiere de manera reiterada a ‘el Norte’ y uno tiene que entender que quiere decir Santa Cruz. En estos casos, su discurso es extraordinariamente crítico pero explica que al Sur le ha faltado peso poblacional (votos) para oponerse a lo que considera ‘reiterados intentos de desequilibrar la Isla en favor de ese Norte y en perjuicio de su zona’. 

Habla claro, lo hace así todo el rato porque presume de haber alcanzado un punto en su vida en que ya no tiene que callar cosas que, por otra parte, todo el mundo sabe y conoce. Lleva 40 años en la Isla y son los 40 años de desarrollo turístico del Sur. 

-No debería haber muchas cosas cuando llegó por aquí en el 65. 

‘Sólo había sol y moscas. La verdad es que para llegar hasta aquí había que hacer un viaje de casi veinticuatro horas. Tenga en cuenta que había que hacer Barcelona-Madrid-Las Palmas-Tenerife en avión y luego pasar la noche en el Mencey, que era el único hotel decente de la época en la capital. 

Por la mañana, alquilabas un coche y subías por Vilaflor que era lo más rápido para llegar al Sur. La carretera de la costa era imposible, con coches, camiones y un tráfico infernal. 

Y eso que le hablo de la antigua carretera de Granadilla a Vilaflor, no la de ahora, que no tiene comparación posible. 

Hoy tardas media hora pero antes eran solo curvas y se tardaba un montón. Y cuando por fin llegabas, lo que ya le he dicho, sólo sol y moscas, porque no había ni playas. 

En verano había algo de arena, pero solo unos meses. Y en toda la costa no había playas’ 

En esos años los Puig (Santiago y su padre, Rafael Puig Llivina) se dedicaban a otro tipo de negocios que marchaban viento en popa. Tenían una serie de empresas en Cataluña relacionadas con las conservas, los detergentes o la construcción de viviendas no turísticas. 

Aconsejado por un banquero, Luis Díaz de Losada –un importante constructor de Santa Cruz de Tenerife- se pone en contacto con ellos con la intención de desarrollar Playa de las Américas sobre los terrenos que eran propiedad de Antonio Domínguez Alfonso. 

Se puede decir que ese es el momento inicial, el Big Bang de nuestro Sur. Se desplazaron en pleno mes de diciembre, por lo que no resulta muy extraño el shock que sufrieron con aquel clima benigno 

-Por muy buen clima que hubiera supongo que sería toda una aventura. No había infraestructuras, los desplazamientos complicados, no existía la autopista ni el aeropuerto, ni playa,... vaya que no estaba ni en los mapas turísticos, seguro. 

‘Enseguida nos dimos cuenta que este maravilloso clima no tenía comparación posible, de que el Sol sería la base del desarrollo de la zona. Era como una fuente inagotable de riqueza aunque ahora cada vez tenemos menos sol. Mirar estos terrenos sin nada era como observar un diamante en bruto a la espera de ser tallado. 

Eso no quita para que fuese una locura, pero eran los tiempos en los que el Puerto de la Cruz iba bien. No contábamos con la existencia inmediata del aeropuerto, porque era algo de lo que se hablaba aunque nos parecía muy lejano. 

Sin embargo, sí confiábamos mucho en la construcción de la autopista. Pensábamos que si teníamos el aeropuerto de Los Rodeos y una buena autopista, el desplazamiento de una hora ya sería considerado por el visitante como algo razonable. 

Luego se empieza a hablar del aeropuerto del Sur, se plantea para el año 1972 su finalización pero los intereses ‘del Norte’ impidieron que se hiciera realidad. 

Las dificultades de los Rodeos, de sobras conocidas, y el empuje de José Miguel Galván Bello hicieron posible el Reina Sofía. Ellos (de nuevo el Norte) presionaron en su favor. Nosotros pensábamos que si el nuevo aeropuerto salía adelante, mucho mejor, pero no era algo que contemplásemos como posible e inmediato. 

La autopista era ya una buena solución y el aeropuerto lo mejoraría todo, pero no teníamos garantías.

Desgraciadamente la pista estaba hecha pero no el edificio terminal, y hasta que no se produjo el desgraciado accidente de Los Rodeos, no se tomaron medidas en el fomento del segundo aeropuerto. 

Esto tuvo incidencias en el desarrollo de Playa de las Américas. Fue con Adolfo Suárez de Presidente del Gobierno cuando se le da el empuje definitivo, porque fue él quien dijo que quería aterrizar en el Reina Sofía en un plazo de un año. Y así se hizo’ 

-En marzo de 1966 se constituye la sociedad “Playa de las Américas, SA”, apenas tres meses después de la primera visita de ustedes a la zona. 

Y se empieza a urbanizar en los dos años siguientes. Pero hablaba usted del retraso en la puesta en funcionamiento del aeropuerto Reina Sofía, algo de lo que culpa ‘al Norte’. 

‘En un tiempo en que todo el mundo buscaba hacer las Américas, nosotros nos dimos cuenta que estaba aquí, así que ése fue el nombre que elegimos: Playa de las Américas. Nosotros hicimos los primeros trabajos y planeábamos extendernos por la costa de Adeje a Arona. 

Es cierto que en ese momento, nosotros ya contábamos con un aeropuerto que se consideraba inminente pero la gente ‘del Norte’ empezó a meter presión diciendo que nos íbamos a cargar el Puerto de la Cruz, consiguiendo retrasar su puesta en funcionamiento. Y eso nos perjudicó mucho, porque se unió todo. 

Contábamos con tener operativo el aeródromo en el 1972, pero no fue así y lo que tuvimos fue la crisis del 73 provocada por el petróleo, la muerte de Franco en 1975, la incertidumbre política… 

De 1972 a 1980 se paró todo lo que estaba en marcha porque aquí no invertía nadie. Y menos mal que en 1978 se abrió el Aeropuerto, que si no...’ 

-Pero ustedes se dedicaban a desarrollar la zona y no tenían inversores. Una cosa complicada. 

’Desde que llegué aquí he desarrollado cinco millones de metros cuadrados. Lo tuve que hacer todo, incluso para que se haga una idea, yo le vendía la parcela y no ya la luz y el agua, sino incluso el teléfono. 

Yo le decía, cuantas líneas necesita y las vendía por 15.000 pesetas cada una. ¿Cuándo se ha visto en España que un particular venda líneas de teléfono? La Telefónica no tenía ninguna fe en que esto se desarrollara como sitio de negocios y entonces no montaba nada. 

Ellos me decían, ¿quieres tener teléfonos?; pues cómprame cien y luego los vendes a quien quieras y cómo quieras. 

Los cien pares me costaron un millón y medio de pesetas y yo los vendí a quince mil cada uno. El Gran Tinerfe, por ejemplo, me compró el solar a quinientas pesetas el metro cuadrado para hacer su hotel –a mí me costaba mil, imagínese- y les vendí diez pares de teléfonos por ciento cincuenta mil pesetas. 

Tuve que pagar el cable de alta tensión a Unelco desde la subestación de Chayofa y hasta aquí. 

A Telefónica regalarle un solar en Playa de las Américas. El agua tuvimos que irla a buscar a siete kilómetros y traerla con las tuberías enterradas, porque aquí no había agua. 

No hemos sido unos urbanizadores donde todo estaba hecho, sino que hemos tenido que crearlo todo. Hacer playas, depuradoras,…todo’ 

-Pues con lo que me cuenta y la falta de interesados en aquellos momentos por invertir aquí, ¿llegaron a tener problemas financieros? 

‘Los problemas los tuvimos todos o casi todos los empresarios cuando coincidió con esos momentos de incertidumbre y crisis. Pero yo en todo ese tiempo, no vendí ni un solo metro cuadrado y además había cinco hoteles de 500 camas cada uno, parados, en estructura. 

No podía vender los solares de alrededor mientras no se terminaran. Nosotros nos dedicábamos fundamentalmente a crear infraestructuras, traer el agua, la luz, el teléfono, depuradoras, canalización, en definitiva, urbanizábamos. 

Y vendíamos los solares a distintos promotores. Tramitábamos el plan parcial, y luego nos movíamos. Había que ir a buscar a los promotores para que viniesen a invertir, convertir aquellos suelos rústicos en urbanos. En algunos hoteles tuve que participar, a partir de los inicios de la década de los 80. 

En el Vulcano, el Bitácora, La Siesta,... iba a buscar los promotores a Barcelona, y si yo participaba, además de venderles el solar, creaba un mayor clima de confianza. 

Todo esto pasó a mucha velocidad, más tarde salí de esas inversiones porque no pretendía que fuese ese mi negocio. No lo fue, aunque con el paso del tiempo llegamos a tener nuestro propio hotel, pero en solitario, ‘Las Madrigueras’. 

Pero aquello se hacía con la voluntad de crear confianza y conseguir agilizarlo todo en tiempos complejos. Teniendo en cuenta que el aeropuerto estaba ya, por fin, funcionando y con la situación política española estabilizada, aquellos sí fueron años de despegue’ 

-Pero eso ya ocurre en los primeros ochenta, pero me decía que entre 1970 y 1980 usted no consigue vender ni un solo metro cuadrado. 

‘No vendí ni un metro. Y todo el dinero efectivo del que disponía lo eché al mar. Si no lo hago, quizás Las Américas no existiría. 

En 1974, mi padre fallece aquí en plena crisis, sin aeropuerto, los hoteles en estructuras que no avanzan, la gente no pagaba para contribuir ni a los gastos de la urbanización, yo hacía de ayuntamiento porque ni el de Adeje ni el de Arona colaboraban en nada, excepto en cobrar. 

Suministraba el agua, pagaba el alumbrado público, regaba las zonas verdes, y la gente encima no pagaba. 

El Gran Tinerfe había presentado suspensión de pagos, el Troya estaba también en una situación delicada, y esos eran los dos únicos hoteles que estaban abiertos. 

No quedaba más remedio que hacer una playa, porque aquí vendemos Sol y playas. Había Sol pero no playas. 

Delante del hotel Troya hice la playa y eché al mar los cien millones que tenía. Esa era un proyecto en el que trabajaba, pero me vi abocado a adelantar los plazos para que esto avanzara. 

Y ocurre en plena crisis’ 

-¿Y esa decisión como la toma? La expresión es muy gráfica: ‘Mis últimos cien millones los tiré al mar’. Así dicho parece algo antieconómico que si encima tenía que contar a alguien, lo lógico es que se llevara las manos a la cabeza. 

‘Lo hice convencido de que se tenía que hacer y que era la única manera de salvar Playa de las Américas. Obviamente no fue una decisión económica, porque de haberlo sido me hubiese llevado esos cien millones para Barcelona y los habría invertido en otra cosa.

En esos días, con la obra empezada, Luis Díaz de Losada me llama para decirme que mi padre había sufrido un accidente de circulación y como consecuencia de una operación a resultas del accidente, sufrió un infarto. 

Estuvo en coma tres meses antes de fallecer. En esa conversación me plantea incluso, si paramos la obra y yo le digo que no, que debemos tirar para delante’ 

-Usted nació en 1941. En 1974 tiene, por tanto, 33 años. Se encuentra con una situación compleja, con varios flancos abiertos y todos parecían importantes. Estaba casado desde 1972. 

A todas estas se encuentra con su propia familia, el fallecimiento de su padre y sus últimos cien millones, en el agua. 

‘Yo viví y pasé mucho tiempo solo, por lo que de alguna manera me había acostumbrado a tomar decisiones importantes sin tener demasiadas ayudas. 

Cuando tenía 9 años, mi padre me envió a estudiar a un colegio en Francia a que pasara allí tres años internado y eso te endurece.

Luego estuve en Barcelona estudiando Peritaje Mercantil, más tarde hice el Profesorado Mercantil, siempre en colegios mayores. Por último estudié económicas, con lo que yo estaba muy acostumbrado a estar fuera de casa, tenía callo’ 

-¿Me quiere decir que tomó una decisión, en aquellas circunstancias, para la que se había estado preparando toda una vida? 

“No. En 1974 tomé una decisión económica no racional. Yo soy economista y aquella decisión no seguía unos cánones económicos lógicos, que encima coincidía con el momento del fallecimiento de mi padre y cuando se muere el cabeza de familia, que además es el que está al frente de las empresas familiares, los problemas ya se los puede imaginar. 

Éramos cinco primos, que eran socios también y la toma de decisiones suponen siempre un trastorno. Los bancos, las líneas de crédito que puedas tener, esas cosas te dan un poco de miedo. 

En una empresa familiar pequeña o media, la muerte del referente es traumática y si no llego a actuar de la manera que lo hice, quizás mis primos no me lo hubiesen admitido. 

Ellos estaban en la sociedad, en las empresas de Barcelona que funcionaban bien y lo que yo proponía era arriesgar esa cómoda situación por tirar un dinero al mar. 

Era un riesgo poco razonable, que salió bien pero pudo no haberlo hecho. Tuve que comprar a mis primos su participaciones en la empresa’ 

-Tiró el dinero al mar y decide comprarle a sus primos. Muy claro lo tuvo que ver... 

‘Tuve que comprarles a mis primos, intercambiando acciones de otros negocios de Cataluña. Y sí, creía en la necesidad de aquella acción’ 

-Estamos en 1974, tiene la playa que había proyectado, pero usted sigue sin vender solares hasta 1980. El resultado del negocio no fue inmediato. 

‘Pero al menos los hoteles de la zona empezaron a aumentar su ocupación, desde un 30 ó un 40% hasta el 60 ó 70%. 

Se estabilizaron. Porque si ellos no hubiesen resistido, nos hubiésemos encontrado con una zona como el Guincho, que estuvo parada quince o veinte años.  

Pero no olvide que apenas unos meses después, Franco se muere y se produce un frenazo en seco. Nadie invertía aquí en esos años porque la gente pensaba que España terminaría como Portugal, con una guerra civil. 

Nadie invertía, ni peninsulares, ni canarios, ni ingleses, nadie metía un duro aquí. El dinero es miedoso y en esos tiempos la gente decidió apostar por México, Chile o Argentina como destinos de sus inversiones. 

Esos mismos que elegían cualquier país latinoamericano fueron los primeros que luego lo vieron claro e invirtieron aquí en los ochenta. El logro de la playa fue, ni más ni menos, que los turistas no dejaran de venir en unos años complicados’ 

-La playa, ¿le dio imagen al destino? 

Es que hablábamos de Playa de las Américas pero no había tal playa; es verdad que había dos hoteles muy bonitos, el Troya y el Gran Tinerfe, cuatro bungalows, pero la playa, ¿dónde estaba? 

Así que la playa consolidó el destino. Se salvaron los dos hoteles; Cándido García Sanjuán llegó a presentar los libros para la suspensión de pagos en el Juzgado de Granadilla, pero no se lo aceptaron porque tenía el Tenerife Playa en el Puerto de la Cruz que iba mejor, pero el hotel estaba técnicamente quebrado. 

Gracias a la playa, estos dos hoteles y los apartamentos empezaron a aumentar sus ocupaciones y contribuyó a fortalecer el nombre del destino en Europa. 

En esos años lo seguimos pasando mal. Pero ya por el tema estrictamente político, por las incertidumbres de la transición, no por el destino. 

Pero en el año 1980, yo vendía los solares al mismo precio que en los 70, imagínese, con la inflación que hubo en esos años y nosotros no la podíamos repercutir en el precio. Perdíamos dinero a manta. Eso le da una idea de lo que pasábamos’ 

-Pasado aquel sarampión, luego ya vinieron años de un crecimiento colosal. 

‘La inauguración del aeropuerto en 1978 nos dio un respiro y en los 80 se creció mucho, de manera casi ininterrumpida hasta ahora, quizás solo alterada por la guerra en el Golfo en 1991. Ahora estamos en una crisis profunda, muy profunda’ 

-¿Sí? 

‘Sí, una crisis estructural muy acusada, no coyuntural, de esas que ya pasarán’ 

-Estamos por tanto ante una crisis de destino. 

‘Sí, provocada por las cosas mal hechas. En 1978 aquí había 9.000 camas, 9.000 camas solamente y yo ya decía en esa época que no podíamos perder el equilibrio entre la oferta y la demanda. ¡Esto lo decía con 9.000 camas! 

En 1986, nosotros habíamos creado y consolidado el destino y empecé a apostar por el Campo de Golf y un hotel de lujo, como así se hizo. Ideas, dinero y mucho trabajo, eso lo habíamos aportado nosotros y le pedía que se involucraran a los ayuntamientos. 

Conservación y mejora, limpieza, eliminando ruidos, aumentando la seguridad en el destino. Lo que se dice ahora, esta dicho por mí desde el 86. Pedía que la Administración participase en la construcción de más playas, que no se han hecho, porque las actuales son insuficientes. Pedía un aumento en la oferta de ocio y seguimos casi igual. 

Si todo esto se hubiera hecho hoy no estaríamos con las incertidumbres que tenemos’ 

-¿Qué ha pasado para llegar a esta situación? 

“Primero ha habido un planeamiento horrible, sin control. Los ayuntamientos han dejado hacer lo que han querido. En Playa de las Américas mismo, se podían edificar 4.000 camas y se han hecho 8.000. 

Pero si usted ve San Eugenio, Torviscas o Fañabé, comprobará que son un cáncer que han tolerado, con el doble o el triple de los volúmenes que se permitían. ¡Una estafa esto!

 ¿Quién es el culpable? Los Ayuntamientos y los que tenían que haber evitado que se produjera esta situación, supongo que la Administración superior. 

En la democracia jamás se ha corregido un desatino en un ayuntamiento. Nosotros hemos hecho denuncias a las que no se le ha hecho caso. ¡Es muy desmoralizante!’ 

-Pero luego se decretó la moratoria. 

‘El gobierno reacciona lento y mal, como siempre, y cuando toma la decisión de hacer una moratoria llega tarde, dieciséis años tarde. 

Se tenía que haber hecho en 1986, no ahora. Encima se hace una moratoria como un libro abierto, con luz y taquígrafos. 

¿Qué ocurre? Pues que el que tiene un derecho consolidado sobre un terreno de su propiedad se entera con mucha antelación que van a prohibir la edificación por un montón de años y reacciona para patrimonializar ese derecho. 

Pide la licencia y ya verá si la ejecuta o no. Se consiguió el efecto contrario de lo que se pretendía, porque fue tal la avalancha de petición de licencias en los Ayuntamientos que los proyectos casi ni se estudiaron en profundidad. 

De prisa y corriendo, sin estudio de detalle. Pero luego, otro efecto negativo añadido, es que encima dejan a salvo la posibilidad de hacer hoteles de cinco estrellas, vinculados a proyectos de calidad en la transición desde la Ley y hasta la aprobación de la Directrices de Ordenación. 

Otra barbaridad: todo el mundo se dedicó a hacer hoteles de cinco estrellas. Ahora sobran hoteles de cinco estrellas. Tenemos hoteles de cinco estrellas, con servicio de cuatro y precio de tres estrellas. 

Esto afecta gravemente a los hoteles de cinco que quieren dar servicios de cinco y pretender cobrar como tales. Coja usted cualquier revista y verá los anuncios de muchos tour operadores, con fotos de unas piscinas fantásticas anunciando hoteles de cinco estrellas y en los que venden una semana por 500 euros todo incluido, también el billete del avión. 

Luego vienen esos turistas y se encuentran que no es lo que se esperaban, se van decepcionados y no vuelven. 

Todo esto causado por los errores de los políticos. La mayor desgracia de nuestro tiempo es que las personas con responsabilidades políticas no pagan por sus errores. No se les puede meter en la cárcel por sus equivocaciones, aunque sean gravísimas. 

Al menos a un empleado tuyo, la cuarta parte de negligente, a lo mejor lo puedes echar a la calle. Pero a los políticos no se les puede echar, siguen teniendo el respaldo popular y ni siquiera pierden las elecciones. 

Lo que ocurrió con el llamado ‘Efecto Vilaflor’ es el ejemplo más claro de lo que le digo: cien mil personas en la calle protestando contra el gobierno y solo unos meses después vuelven a ganar los mismos. 

La culpa no es de la gente, no es que sean bobos, sino que vivimos en una sociedad muy dirigida desde los medios de comunicación a los que les aprietan los huevos seis meses antes de las elecciones y empiezan a hacer partidismo descarado a favor del que maneja el presupuesto, en este caso el Gobierno. ¡Esto es una inmoralidad!’ 

-Ha mezclado diversos temas pero hay algo sobre lo que tengo mucho interés en conocer su opinión. La moratoria fue aplaudida por las gentes de las islas dando la sensación muchas veces que los ciudadanos no sólo no entienden el funcionamiento del turismo, sino que les resulta hostil y hasta antipático. ¿Usted lo percibe igual? 

‘También. Es un error incomprensible, muy común en la isla. Cuando yo llegué aquí, el presupuesto que el Ayuntamiento de Adeje tenía era 500.000 pesetas al año y el de Arona, un millón y medio de pesetas. 

Hoy tienen doce mil millones de pesetas (72 millones de euros) cada uno. Y todo lo sacan del turismo y de eso se beneficia todo el pueblo. Vaya a ver cómo están los cascos de esos pueblos y piense como eran hace treinta años. 

Claro que se puede pensar que el turismo no gusta pero, ¿qué alternativas hay? ¿Tomateras? ¿Plataneras? ¿Volver a la cochinilla? Por favor, hay que hacer debates serios’ 

-Ahora se han empeñado todos los que dicen saber de turismo en despotricar del turismo de sol y playa y apostar por otras cosas. Se rehuye de algo que hemos sido siempre, un destino masivo. 

¿Cree posible que un destino masivo pueda ser compatible con la calidad, hasta el punto de ser un referente de calidad? 

‘Todos los destinos, en realidad, son destinos masivos. Hay algunas excepciones como Cerdeña, que puede ser mucho más selectiva. Una isla que quizás ha mantenido ese criterio pero ha sido una ruina económica. 

Lo que pasa es que como lo apoyaba el Agha Kan y este tenía dinero para perder a mansalva, se ha más o menos mantenido. Y no toda la isla, sino la parte de Costa Esmeralda que quizás sí sería de calidad. 

Pero luego, si piensa en Marbella, Torremolinos, Benidorm, son todos destinos de masas con algunas zonas concretas de lujo. En construcciones de lujo separadas, pero cerca de las enclaves turísticos de masas y con buenas comunicaciones, porque si no la gente se aburre. 

Yo recuerdo que en el año 1978 ó 1979 fui a México a un complejo que se había inaugurado hacía muy poco tiempo llamado “Manzanillo” (lugar donde se filmó la película ‘10’ con Bo Derek) , hecho por el conocido como el rey del estaño, Antenor Patiño, con un campo de golf precioso y con unos bungalows impresionantes, un buen puerto deportivo, pero claro, no había nadie porque la gente se aburría. 

Estos complejos de calidad deben ser colindantes a zonas comerciales donde la gente pueda pasear, tomarse una copa o un café. Estos negocios se desarrollan donde hay un buen movimiento, porque no tiene ningún sentido abrirlos en zonas donde no hay nadie o solo unos bungalows apartados. 

Si vas a un restaurante quieres ver gente, elegir entre varios restaurantes de diversos tipos, pasear por núcleos urbanos, recorrer las calles peatonales. Claro que van de la mano una cosa y la otra, pero es que aquí se han hecho demasiadas cosas’ 

-¿Y estamos a tiempo de reconducir el destino? 

‘Aquí, para recuperar el pulso, tendríamos que tirar construcciones. (Se levanta, vuelve a señalar Torviscas y zonas próximas) Todo esto habría que tirarlo y no se puede. Recuperar la calidad es muy difícil. Hay apartamentos que tendrían que estar demolidos hace tiempo pero la moratoria los protegió.

 Otro efecto de aquella. 

Era tan fuerte la demanda, que apartamentos de muy mala calidad estaban con buenos datos de ocupación. Ahora ya no, por la crisis, pero hasta hace nada pasaba así. Fue una presión de demanda sobre la oferta. Teóricamente se podrían haber eliminado con la Ley de Turismo, pero ni por esas. 

Eso hace un daño terrible. Un turista que viene aquí y lo meten en Torviscas es normal que ya no vuelva ni quiera saber más de Tenerife. Y no solo es al que llaman turismo barato. Los precios que estamos dando están haciendo mucho daño, las gentes salen descontentas. 

Hoy por 500 ó 800 euros te puedes ir al Caribe o a Túnez, a unos hoteles muy buenos, con gran servicio y unas playas maravillosas. ¿Qué encuentras en Canarias? Playas no hay, sol cada vez menos, los meten en edificios de hace 20 ó 30 años que están super amortizados y es por eso que se pueden dar esos precios y aunque sea turismo barato, salen sin ganas de volver a la Isla’ 

-Planteado así, está claro que jugamos con fuego.

‘Es que esto es peligroso; el ver todos los días en la prensa nacional ofertas con precios tirados

hace que el turismo con cierto poder adquisitivo no venga, por considerarnos un destino barato. 

La situación que se da no puede ser más paradójica, pues el turismo de calidad no viene porque hemos perdido la referencia de la calidad,

Y el barato no repite porque tiene alternativas mejores al no cumplir nosotros con las expectativas. Usted no está viendo ofertas de Bali, Cerdeña o Syechelles a precios baratísimos en todos los medios y todos los días’ 

-Por eso preguntaba si la crisis era de destino. 

‘Claro, ahora han nacido países nuevos al turismo, al recuperar índices de seguridad razonables. 

Turquía, por ejemplo, al superar muchos problemas que antes existían como la inestabilidad política o las dificultades de las empresas occidentales. Antes nadie invertía allí y hoy, aspirando a convertirse en país miembro de la UE, la gente invierte porque se pueden hacer grandes cosas a precios muy buenos y con una mano de obra muy barata. 

No podemos competir con esos precios de mano de obra. Marruecos es otro caso de despegue, es un país interesante por su historia, para ir a conocer y donde la mano de obra cuesta el 10% de lo que tenemos aquí. 

En el Caribe, entre la mano de obra, el cambio entre el dólar y el euro –ya tiene usted el viaje abaratado un 50%-, los hoteles nuevos, las playas fabulosas... 

Como destino de sol y playa, el Caribe es superior porque no podemos competir. Sólo nos salva la distancia y ese es un asunto que cada día se resuelve de manera más sencilla, con mejores medios para ello y con tiempos asumibles. 

En precios somos poco competitivos. No podemos entrar en esa dinámica. No podemos contra Marruecos, Túnez, Turquía, el Caribe...’ 

-Por eso insisto en que a lo mejor hemos satanizado el turismo de sol y playa, cuando era nuestro principal activo. 

‘Es que aquí la gente es tonta o el idiota soy yo y ya no entiendo nada. Es absurdo; El principal

turismo en el mundo es el de sol y playa, el que más crece y aumenta. Hasta Egipto, un país tradicional de no tocar nada, va a propiciar el turismo de sol y playa haciendo inversiones porque se adapta a lo que la gente quiere. 

Pero para impulsar el turismo de sol y playa hay que tener playas y sol, y nosotros cada vez tenemos menos sol y playas no hay, ni se han preocupado por hacerlas. 

Y luego está el asunto de los precios, porque nuestro destino es el doble de caro que los demás. La mano de obra es solo el 10% de la nuestra. Hay que hacer más playas, le guste o no a la gente. 

Yo entiendo que la gente proteste en la Costa Brava, porque los pinos llegan hasta el mar, pero aquí, que en la costa no hay nada. Todo lo más cuatro callaos, cuatro sebadales que no ve nadie, pero nada más. En el Sur no había nada, ni paisaje, ni agua ni luz, ni teléfono,...nada’ 

-¿Qué más hay que hacer para revitalizar el destino? 

‘Playas, puertos deportivos,.... pero lo primero es tener luz. No tenemos luz, hablamos de lo que sería necesario y pensamos en las playas, en los puertos deportivos, pero no tenemos siquiera luz, que estamos aguantados porque han puesto unos grupos ahí para enmendar las fallas del tendido... si cualquier día de estos nos quedamos sin luz. ¿Usted no comprende que sin luz no se puede funcionar? 

Es lo más elemental. Y el agua se ha ido solucionando con las desaladoras y las depuradoras, pero cualquier día revienta esto por un asunto tan peregrino como la falta de luz’ 

-Le observo defendiendo estos asuntos con vehemencia, pero no sé si estas quejas llegan a los centros de poder. ¿Trasladan ustedes este malestar? 

‘Ante la Administración local, regional, central,....Estamos hartos de advertir esta situación. Pero el problema es que los políticos solo se mueven dónde están los votos y obviamente no están en el sur de la Isla. Y se preocupan de mimar ‘al Norte’. 

Así se mantiene esa decisión antieconómica de seguir con los Rodeos abierto, cuando ya hay un aeropuerto en el Sur con capacidad suficiente. 

Y mejorando las comunicaciones con el Norte y con Santa Cruz- La Laguna, podría dar un servicio perfecto a toda la isla. ¿Para qué se mantiene? Para contentar a los del Norte y eso beneficia a Gran Canaria porque cuando se plantea sus inversiones AENA y piensa que tiene cuarenta mil millones de pesetas para invertir en los aeropuertos de Canarias, distribuye 20.000 en Tenerife y otros 20.000 en Gando. 

Allí son íntegros en aquella instalación y aquí se divide entre dos. Eso es automático y absurdamente nos debilitamos nosotros mismos. 

Y claro, haciendo las cosas así pasa, por ejemplo, que las autopistas del sur están en malas condiciones, porque desde el Aeropuerto a San Miguel se tarda un montón. 

Nada ha cambiado, incluso se ha vuelto peor. A día de hoy en 2026 desde las 13 horas hasta las 19 horas en la autopista TF-1 en un trayecto de 9 kilómetros desde Torviscas a Guaza se tarda una hora.  

Facilitar las comunicaciones y economizar sería la clave pero preferimos gastarnos el dinero en dos aeropuertos cuando podríamos tener uno, el mejor de Canarias, sin ningún problema. 

Luego nos quejamos de que van por delante nuestro, pero en Gran Canaria son más listos que en ésta isla. No es que los gobiernos les ayuden más, porque los hemos tenido de todos los partidos y colores, sino que son más eficaces y más listos y esa es la realidad. Son más comerciales, tienen más visión empresarial. Se mueven mucho mejor’ 

-Ya que habla de aeropuertos a usted qué le parece más urgente, la terminal o la segunda pista. Es que a veces da la sensación de que condicionamos una cosa a la otra... 

‘...La terminal es indispensable ya y la segunda pista puede esperar’ 

-Pero no perdemos demasiadas oportunidades intentando vincular una cosa a la otra. 

‘Es que no tiene por qué ser así. La actual terminal es impresentable. En determinados días, los martes y los viernes no da cabida al enorme tráfico que viene, que son los días de mayor afluencia. 

La segunda pista ya la haremos cuando sea necesaria, pero el edificio terminal, se requiere ya. La segunda pista la han ido condicionando a la realización del Puerto de Granadilla, si no estuviese proyectado no se plantearía seguramente la segunda pista. 

Lo que le digo, los políticos atienden a los sitios donde están los votos y los votos están en el norte. Se ha hecho mucha más obra en el Norte que en el Sur. 

Aquí desde el Aeropuerto Reina Sofía no se ha hecho nada relevante y todo es porque aquí no están los votos. Eso pasa igual en todas las administraciones, empezando por las locales. 

Arona por ejemplo, ha invertido más en Buzanada o Cabo Blanco que en las zonas turísticas, fíjese usted. Ahora es cuando empiezan a hacer algo. 

Y es que los votos están en los cascos urbanos. En treinta años no han invertido en las zonas turísticas, o sea, que han estado ordeñando una vaca sin preocuparse por el bienestar de la vaca. 

Las actuaciones que toman son siempre a corto plazo, no más de cuatro años. Si las empresas se comportaran igual que los políticos y nos dedicáramos, no a pensar en el largo plazo, sino en el inmediato, aquí nadie generaría riqueza’ 

-Sí, pero eso nos llevaría a esa patraña mil veces comentada por los políticos de que piensan gestionar la Administración como una empresa privada. 

‘En teoría las administraciones deberían gestionarse como empresas. En la teoría deberían tomar decisiones, por muy antipáticas que resulten, porque sus resultados se deben notar en el largo plazo. 

Pero eso no lo hace nadie, es cierto, porque solo están preocupados por la siguiente cita electoral. 

No asumen lo necesario. La luz eléctrica tenía que haber pasado por Vilaflor, pero nadie tuvo la valentía de defenderlo hasta el final. Hubiesen cortado cuatro árboles que no estaban a la vista de la gente y ahora lo que se quiere hacer es el trazado por la autopista para que todo el mundo, todo el mundo, vea las torres. 

Los de aquí y los que nos visitan. Arriba nadie se hubiese enterado. Y esa decisión se tenía que haber tomado pero no hubo valor para ello. 

Ya estaría terminado, tendríamos resueltos los problemas energéticos y hubiese sido mucho más barato. Ahora se quiere pasar por encima de los pueblos de Granadilla o San Miguel y ya verá como no se hará tampoco porque la gente protestará. Y pasarán diez años y seguiremos sin luz, porque todo funciona así. 

Esto es de República Bananera, donde las decisiones no se toman por el miedo a perder cuatro votos. El que va a pagar el pato al final es el pueblo al que dicen defender, porque el capital se larga. 

Y cuando eso suceda, pues a emigrar otra vez como en el pasado, solo que ya no se puede ir a Venezuela. Tendrán que emigrar a otro sitio porque el paro que va a haber aquí nadie lo sabe’ 

-Está claro que muy optimista no es. 

‘¿Cómo voy a ser optimista cuando la propia Administración te invita a que te vayas a invertir fuera? Todo lo que dicen los políticos ahora es que no se puede hacer nada aquí y te recomienda que te vayas a invertir a Cabo Verde, Senegal, Marruecos o la República Dominicana. 

Cuando el mensaje de los políticos es ese, ¿cómo va uno a ser optimista?. El ex-presidente de ASHOTEL, el Sr. Cobiella, tenía unos edificios de apartamentos aquí y los vendió para hacer unos hoteles en la República Dominicana. 

Y siendo el Presidente de la patronal hotelera. Y le digo, chico está bien, eres inteligente porque aquí cada día está peor el tema. 

Otra cosa es que el Presidente de los hoteleros sea el primero en poner los pies en polvorosa. Por estética no lo veo correcto, pero yo no lo haré. 

No voy a vender aquí, yo soy del Séptimo de Caballería que moriré con las botas puestas, porque después de lo que he pasado no quiero irme. Con lo que he batallado aquí, lo seguiremos haciendo hasta el final. 

Pero es desmoralizante y por eso no lo puedo ver con optimismo. Si uno viera mensajes desde el Gobierno o desde las patronales de ánimo para seguir creciendo, confiando en el futuro, sería diferente. 

Pero cuando todo son pegas, cuando todos los consejos son para que te marches a invertir en otras partes del mundo, es que se te cae el alma a los pies. No hacen nada por cambiar las cosas. 

Cuando oyes que hay que traer turismo de lujo y ves que el Reina Sofía no tiene una conexión directa con el aeropuerto de Barcelona, no tienes más remedio que preguntar por qué. 

Si no hay vuelos. Hemos tenido nosotros que llegar a un acuerdo con Spanair y pagarle sesenta millones de pelas para que nos traiga turistas. ¿Pero eso dónde se ha visto? No he visto que los del Norte hayan tenido que pagar nada para tener todos los vuelos con la Península desde allí’ 

-Pero esos 60 kilos ¿los pagan los empresarios? 

‘Sí, con el Gobierno de Canarias que está para que nosotros paguemos, como siempre. Ellos siempre están para que nosotros paguemos, ponen algo, bueno fuera, pero pagamos nosotros. 

Los clientes de cinco estrellas no vienen en chárter, todos los vuelos regulares van al norte y si nosotros los queremos, tenemos que pagar. Las líneas regulares se las llevaron todas a los Rodeos por las presiones de los políticos. 

Esto es de locos, es para echarse a correr’ 

-No se echa a correr, ya ha dicho que morirá con las botas puestas. 

‘Pero a lo mejor estoy tomando otra decisión antieconómica en mi vida empresarial, porque siguiendo con el argumento éste, de moratoria, líneas aéreas al norte, falta de sensibilidad de todos en general con el turismo, invitaciones a que lleves tu dinero a otro lado, encima te ponen unas jaulas de peces enfrente de los hoteles de cinco estrellas, unas fábricas de pescado que cuentan con el visto bueno del Gobierno. 

Es para correr o para echarte a llorar, sin más. Todos los almacenes o las fábricas están en los polígonos industriales, pero aquí no. Aquí tienen que estar enfrente de los hoteles y al lado de una playa. 

Aquí pides con tu dinero privado hacer una playa y no te la dejan hacer, pero unas jaulas marinas, sin problemas. ¡Joder! para una fábrica de pescado, sí. 

No tenemos nada que hacer los hoteleros que hemos ido a protestar porque al Gobierno le parece muy bien y según ellos, no hay fundamento en la queja. ¿Qué interés hay ahí detrás que me huele a podrido? 

¿Cómo quiere que esté optimista con todo esto?’ 

-Hoy en día no habría podido hacer la playa. 

‘No, claro que no. Otro error más’ 

-Eso es intervencionismo en estado puro. 

‘Y encima con todo el lío que están montando con las directrices, que parece intencionado, para que solo los que ellos quieran puedan construir. Lo han hecho de tal manera, hay tal desorden, tal caos normativo entre el PIOT, los planes parciales, las directrices, el no sé qué, que ni Dios se aclara. 

Hay una inseguridad jurídica brutal pero parece que esto es lo que se buscaba. Un enjambre jurídico para que nadie se entere y poder colar proyectos especiales. 

Han llegado al control absoluto y dentro de poco, hasta para ir al baño tendremos que pedirles permiso. Se ha conseguido un control absoluto del territorio, no hay libertad comercial, no hay mercado libre, porque está todo controlado. Estamos jugando al póquer alrededor de una mesa con las cartas marcadas.

 ¿Usted jugaría así al póquer?’ 

-Con algunos jugadores ni con las cartas sin marcar, si le soy sincero. 

‘Yo ya no tengo ganas de muchas aventuras, pero espero poder morir con las botas puestas y darme esa satisfacción de decir la verdad sin estar pidiendo permiso para ello o teniendo temores. 

Lo que yo estoy diciendo lo sabe todo el mundo, pero aquí como hables mucho te ponen en la lista negra’ 

-A estas alturas del partido, ¿le perjudicaría que le pusiesen en una de esas listas negras? 

‘Claro, yo siempre tengo proyectos. Pero llega un momento en que uno dice ya está bien, ese punto en que prefieres perder un proyecto, que no te califiquen un suelo, antes que tener que callar verdades tan obvias’ 

-Usted es una persona de mundo que conoce otros sitios en España o fuera de nuestro país. 

¿Cree que la clase política de por ahí fuera es muy diferente de la de aquí? Lo pregunto porque me da la sensación de que es el sistema el que provoca estos males. 

‘Al nivel de aquí, en control e intervención, la verdad es que no. Quizás en algún momento, Marbella podría ser, pero ya ve como acabó. Y encima no dependía solo de Marbella, sino también de la Junta de Andalucía. Y aquí todo está intervenido’ 

-Aquí lo del territorio frágil y escaso les ha servido de coartada a muchos de nuestros jerifaltes. 

‘Sí, sí, encima uno oye cada cosa... a veces uno ha tenido que escuchar que el turismo se ha cargado el territorio y si usted se toma la molestia de analizar los metros cuadrados que ha ocupado las zonas turísticas, no son más del 2% del total de la isla, no más. 

El resto del territorio quien se lo ha cargado no hemos sido nosotros, precisamente, los que nos dedicamos a la actividad turística’ 

-De todas estas situaciones se han aprovechado empresarios, sin duda, ¿usted cree que existe una especie de empresarios de cabecera de los gobernantes de turno? 

‘Claro, usted piense a quien le dan obras, a quien le califican terrenos... quien está en el candelero. 

Dos en el norte y uno en el sur. Son empresarios que se aprovechan de no haber dado nunca problemas, ser cómodos y colaborar cuando han sido requeridos para ello’ 

-¿Usted se ha sentido perjudicado? 

‘Perjudicado no lo sé pero beneficiado no, eso nunca. Ahora me han parado un Plan Parcial de un millón doscientos mil metros cuadrados y no entiendo los motivos porque si no es calificado éste no lo es ninguno. Está entre Chayofa y Las Américas pero dicen que no pueden calificarlo de urbano. 

Ese plan lo tenía aprobado desde 1971 y no lo hice para evitar que se reprodujera lo que ocurrió en otras zonas altas. Siempre creí que lo de arriba se haría una vez se desarrollara lo de abajo, el campo de golf, los hoteles, consolidar todas esas cosas. 

Ahora a lo mejor me permiten doscientos mil metros. Tampoco me dejaron hacer otro plan enfrente de los Verónicas por culpa del Gobierno de Canarias. 

Esa parcela está entre terrenos urbanos y supongo que tendría el mismo derecho a ello, pero me lo niegan. Si hubiese sido uno de los preferidos, seguro que entonces no tendría problemas’ 

-A lo mejor temían una reproducción del problema de los Verónicas. 

‘Ese es otro caso claro de error cometido. Los Verónicas no eran más que un problema de 5.000 metros cuadrados sobre una extensión de cinco millones. 

Hoy no existe como tal pero aquella era una cuestión policial, de esas que se cambia con voluntad política. 

Pero no, se empiezan a buscar estrategias para cambiar el nombre y rechazan el de Playa de las Américas, por un asunto que, insisto, no era de planificación sino policial. Pretendieron hacer creer que el nombre de Playa de las Américas se cargaba una zona de cinco millones de metros cuadrados, cuando lo que afectó fue sin duda, la mierda que permitieron construir en las zonas altas y que también vendían con ese nombre. 

Ahora, cuando salen a promocionar la zona, bajo la marca de ‘Costa Adeje’ parece que solo es el Bahía del Duque, pero es mucho más que eso y tampoco resulta algo de lo que debamos sentirnos orgullosos. 

Porque, para ser claros, el Bahía o el Anthelia escapan, pero lo demás es una porquería mayor que aquella que rechazaban de Playa de las Américas. 

No dejo de reconocer que han sido listos, porque al cambiar el nombre han conseguido hacer creer que era otra cosa y hasta ahora, más o menos ha funcionado como estrategia promocional. 

Lo que sí se tenía que haber dicho que Costa Adeje es todo, lo bueno y lo malo, que es el Bahía del Duque, pero también todo lo malo construido en San Eugenio. 

Pero comercialmente les ha ido bien. Por otra parte, Arona no ha sido nada eficaz en sus planteamientos de promoción’ 

-¿Usted tuvo muchos problemas para sacar adelante el campo de golf? 

‘No, no tuve grandes problemas. Bueno, algo con los ecologistas porque cuando estaba terminado dijeron que habían encontrado los restos de un poblado guanche en él. Se arregló, pero me retrasaron’ 

-¿Cuánto tiempo puede pasar para tramitar un campo de golf? 

‘Depende de quien lo promueva, pero pueden pasar seis años. Alguno pasará veinte años pero a los amigos, a lo mejor, con uno o dos años les es suficiente’334

-Ahora andamos inmersos en la discusión de si debemos tener una promoción turística bajo la marca de Canarias o por el contrario, si estamos mejor defendiendo la idea de Tenerife. ¿A usted qué le parece? 

‘Lo que no se puede hacer es cambiar de criterio tantas veces. Primero Tenerife, luego Costa Adeje, Arona o Puerto de la Cruz por su lado, ahora Canarias. Así no se puede seguir. Primero porque son muchos los que se creen en posesión de la verdad absoluta, no consultan ni contratan a grandes profesionales.

Ni siquiera los empresarios somos expertos, podemos tener intuiciones, pero no lo somos. Lo que ocurre es que nosotros somos responsables de nuestros errores y cuando se dan, nos cuestan una pasta. Pero no es el caso de los políticos.

Una vez le dije a uno de ellos, yo aquí me he jugado el tipo y el dinero durante cuarenta años y me respondió que él también se había jugado el tipo por no sé cuánto tiempo.

Pero el dinero, no, porque encima es normal que tenga más dinero que cuando empezó pero eso no lo pueden decir todos los empresarios. Ellos se pueden jugar el tipo luchando por la Isla pero no el dinero.

Yo me he jugado mi dinero, lo he ganado pero podía haberlo perdido perfectamente de haber cometidos errores estratégicos. Se cometen demasiados errores en la promoción.

Yo seguiría apostando por la Isla, Tenerife lo tiene todo para venderse por ahí fuera. Y olvidarse de Tenerife Sur o del Norte, deben promocionarse agrupados bajo el paraguas de la Isla.

Yo soy antagónico a esas divisiones, pero la culpa la tiene ‘el Norte’, que provocó la irrupción de la otra marca.

No podemos vender Canarias, no podemos explicarle a la gente que eso luego son siete islas, cada una diferente con sus propias singularidades. ¿Para qué vamos a vender Canarias? ¿Luego qué?

Yo creo que es un error, demasiada información que no beneficia. Así nos hemos encontrado con un montón de peninsulares que confunden las islas, mezclan Palma con La Palma, no saben si están en Tenerife o en Santa Cruz.

Esas cosas no le vienen bien al destino. Y llegan a una confusión enorme. Y si eso le pasa a los peninsulares, imagine lo que pasará con los demás.

No hemos sabido vender una marca, en parte motivado por todas las marcas que han ido saliendo y que han creado mucha confusión’

-Y esa promoción de Tenerife, ¿se ha hecho bien?

‘No hemos sabido transmitir que en verano en Tenerife no hay calor. 40 Años dedicados al turismo haciendo promoción y la gente de la Península cree todavía que en agosto nos achicharramos y por eso no vienen en verano. Algo tan elemental como este asunto y no lo hemos conseguido transmitir’

-¿La promoción estaría mejor en manos de los empresarios?

‘No, los empresarios no tienen tiempo para eso. Los profesionales deben tener la mayor participación posible y los políticos cobran un sueldo por encargarse de esas cosas. Trabajan para la sociedad. No se puede pedir a un empresario que pierda tiempo y dinero en conseguir que llene el destino de Canarias en nombre del bienestar común, salvo que sea un aprovechado y lo que haga es potenciar su zona. Pero eso no interesa.

Los políticos, que para eso cobran, deben coordinar ese trabajo, pero no creerse que ellos son los técnicos que saben más del asunto que los propios profesionales. El empresario bueno no tiene tiempo para esas cosas’

-Pero me refiero a empresarios con los incentivos suficientes para hacerlo

‘Podría asesorar a la Consejería, todos, los profesionales y los empresarios, eso sería suficiente para hacer buena promoción...siempre y cuando se dejen asesorar’

Se podrían dedicar recursos a la promoción y encargarse de ella los empresarios, buscando de esta forma que sean ellos quienes deciden cuando, cuánto y cómo se hace la promoción.

De esta forma, se agruparían por intereses quienes no quieran ir solos, consiguiéndose que los empresarios con campo de golf asistan a las ferias que les son propias mientras que los náuticos harían lo propio.

Parece mucho más razonable, la promoción sería más eficaz y barata, se evitaría esa tontería de colgar bajo el paraguas de la promoción los costes de las ayudas a los equipos de deportes de élite, se evitaría el autobombo y la promoción de políticos de paso por el turismo y hasta, es posible, que se pudiese conseguir algo hasta ahora inédito, la posibilidad de que un turista que decida pasar 7 días en Gran Canaria –por ejemplo- pudiese desplazarse también a otra Isla. Esto sería factible con promociones hechas por empresarios con intereses en más de una isla.

-Antes hablábamos sobre el particular pero vuelvo a la carga para saber si usted cree que todavía estamos a tiempo de conseguir cambiar la visión de la gente sobre este sector.

‘Esto es una labor que deberían hacer los ayuntamientos, el Cabildo y el Gobierno. Pero esa mala imagen seguramente se la debemos a los ecologistas, que son gentes con tiempo para hacer estas cosas. 

Tienen esa ventaja que es el tiempo, pueden estar todo el día dando la lata y encima consiguen que los medios de comunicación les hagan caso. Se benefician luego del miedo que tienen los políticos de que los señalen por cosas desagradables y así cuatro logran lo que quieren.

Es verdad que alguna vez no lo consiguen, pero muchas veces le sirven de coartada al poder para decir que no a algún proyecto que no les interesa autorizar. Qué casualidad que con las jaulas marinas no ha habido ninguna manifestación como la de Vilaflor, que raro, ¿no?

 ¿Por qué con la primera había tanta gente preocupada para mentalizar a la Isla, equivocadamente, pero lo lograron y sin embargo, con las jaulas marinas no ha habido ninguna manifestación?’

-Ve normal que todo el poder económico de la isla esté en el Sur, mientras que todo el poder decisorio esté en Santa Cruz.

‘No, claro que no es normal, pero le explico las causas. Todo el dinero está en el sur pero los propietarios de estas empresas no están en Tenerife. Muchos de ellos están en Mallorca, Barcelona o Galicia.

Al no vivir aquí, los representantes de ese poder son los directores de las empresas, que lógicamente no gozan del mismo privilegio. No le pidas peras al olmo, que son asalariados que no saben si mañana seguirán en la misma empresa o si tienen que irse al Norte.

Y encima, como todos aspiran a ser Consejeros de Turismo no van a ir contra la Administración. Por esto no estamos representados como debemos. En un momento determinado, aquí había unos empresarios con intención de formar una asociación en el Sur, lo que a mí no me parecía necesario.

Recuerdo plantearles que era ASHOTEL la Asociación, en la que el 80% de los votos están en el Sur y que si nos presentábamos no necesitaríamos una nueva organización. Se trataba de tener esa Asociación con un presidente del Sur. Cuando buscamos a alguien que quisiera ser el presidente, nadie levantó el dedo.

Y claro, el Sr. Cobiella volvió a presentarse y ganar porque nadie del Sur quiso ser alternativa.

Quieras o no, un cargo de este tipo conlleva una pérdida de tiempo y dinero, de sacrificar horas de estar con la familia, cenas, comidas, viajar en representación... es complicado. Y más si no vives aquí, claro.

La desgracia que nos pasa en el Sur, es que todos los propietarios no viven aquí, sino fuera y luego delegan.

Los hoteles que pertenecen a las grandes cadenas no tienen cara. Sol Meliá, Iberostar, esas grandes cadenas han perdido el componente personal y por tanto de implicación’

-¿Y el Círculo de Empresarios del Sur no se ha quedado como un quiero y no puedo? Me da la sensación de ser muy voluntariosos, pero no ha conseguido tener la fuerza necesaria en los ambientes del poder.

‘El Círculo está bien, tiene mucha gente pero poco poder. Integra a muchos empresarios que no pueden estar en ASHOTEL; los que están en la patronal hotelera no están en el Círculo.

Aquellas pequeñas tiendas, despachos de asesoría, médicos..., estos están en el Círculo porque defiende sus intereses.

El Círculo tiene gran poder de convocatoria, pero sustancialmente poco poder económico. Esta es la realidad, por lo que no puede hacer una presión fuerte ante la Administración’

-Estamos en 2005, lleva aquí justo 40 años. ¿Cuál es la realidad actual de su negocio?

‘Bueno, está el campo de Golf, el Hotel las Madrigueras, el sector 1 de Adeje, me queda por desarrollar el sector de Arona, sería un desarrollo residencial, no turístico. Y mantengo una participación en aquellas empresas familiares en Cataluña. Es casi testimonial, no me ocupo de la gestión porque todo la carne la tengo en asador de la Isla’

-¿Va a desarrollar una zona residencial en Arona?

‘Es que no hay viviendas para los profesionales que vienen a trabajar al Sur. No hay viviendas de tres habitaciones, con jardincitos para tener un cierto nivel de vida.

Los trabajadores de un cierto poder adquisitivo se tienen que ir a vivir a un apartamento de 50 metros concebido para el turismo en zonas, encima, antipáticas.

Aspiro a construir ciudad-jardín de verdad que facilite el nivel de vida de los que vienen a trabajar. Pero como se considera que no soy del equipo, creen que juego en otro equipo pues no me lo califican para poder hacerlo’

-La verdad que resulta sorprendente a veces el poder que tienen los ayuntamientos.

‘Es incalculable el poder que tienen, no los ayuntamientos, sino las administraciones en general.

Los alcaldes no mandan, Arona puede decir misa, pero el Cabildo tiene también criterio. El mayorpoder es planificar, de ahí sale todo lo demás.

 El Plan Insular de Ordenación del Territorio lo interpreto así o asá y ya te desvirtúan lo que el Alcalde quería hacer. Lo interpretan como quieren gracias a la múltiple leyes existente’

-¿Cuántas personas trabajan con usted aquí?

‘Ahora tenemos 200 puestos de trabajo directos. Los indirectos y los que se ha creado por el desarrollo de toda la zona pero, honestamente, no sabría calcularlos’

-Para una facturación de...

‘Depende, porque esto es sector inmobiliario, no es una fábrica ni una industria. Teniendo en cuenta que, además, me pasé muchos años sin vender un solo metro cuadrado…’

-Y haciendo todo el desarrollo de la zona, que bien pensado hoy sería todo público.

‘Fue un trabajo de chinos, costó mucho pero es verdad que me ayudó la edad y luego mi mujer, que siempre me apoyó. Ha sido una de mis grandes suertes, porque te casas con una mujer guapa de aquí, entonces te vinculas más todavía y todo te cuesta, al menos en apariencia, menos. Vas como la seda.

Pero ella se ha sacrificado mucho y ha trabajado de una manera muy intensa. Esta vida ha sido muy sacrificada porque no hay sábados ni domingos, ni vacaciones; ha tenido que ir a cenas

o almuerzos, porque yo no vendo al detalle sino directamente a un señor un solar para un hotel de 20.000 metros y se gasta 10.000 millones.

Mi mujer se cansó de llevar señoras al Teide o a Santa Cruz a los indios. Que menos que eso por quien hace ese tipo de inversiones.

Han sido unos años de trabajo duro, ella la primera, con el mérito añadido de aceptar la situación, porque ha sido la verdadera embajadora y relaciones públicas de la zona. Yo hice el viaje de novios diez años después de casados, porque no tuve tiempo en aquel momento’

-Pero tiene al menos sus compensaciones. Las cosas han salido bien.

‘El tiempo que yo le he dedicado a esto no compensa. Ha ganado mucho más Ram Bhavanani en cinco años arriesgando en la bolsa diez veces menos que yo, lo digo con el respeto que me merecen sus inversiones.

Creo que no me compensa el esfuerzo hecho. El sacrificio económico y personal, de trabajo y familia por la propia característica del negocio no compensa siquiera económicamente.

Se beneficia en última instancia la comunidad, qué duda cabe. Cuando yo llegue nadie iba con Mercedes, hoy todo el mundo lo tiene. Mucha gente vive bien en una parte importante a lo que hemos hecho’

-Al menos se siente bien tratado, reconocido por la sociedad.

‘La gente no reconoce nunca nada, porque tampoco tienen por qué saber los sacrificios que se han hecho. Uno esas cosas no las va contando. Yo nunca he querido salir en la prensa ni figurar y esa es una de las formas en que se puede traducir el reconocimiento. Yo he querido siempre dormir tranquilo, encontrarme en paz con lo que he hecho, satisfecho y esa es mi recompensa y mi mejor reconocimiento.

Si uno hace las cosas buscando un determinado resultado final, mal servicio se hace a sí mismo y al resto.

Uno hace esto porque sí, porque fue una idea de mi padre y lo terminas haciendo por determinación y ya está. No hay más recompensa, por dignidad, por seguir adelante con el proyecto de mi padre.

Ni siquiera por dinero, porque hubiese sido mucho más rentable meter aquellos cien millones en acciones de alguna empresa rentable que arrojarlos al mar para hacer una playa’

-Usted ha sido siempre un grandísimo aficionado a los coches. ¿Sigue corriendo en campeonatos?

‘Sigo en el campeonato de turismo. Tengo un Ferrari Módena preparado, con el que hago seis

carreras al año. Antes hacía el campeonato internacional, íbamos a todos los circuitos a correr, estuvimos en Australia, China y toda Europa. Con un Venturi, un Lamborghini, lo pasé bien.

Hice el campeonato de turismo con un F40, pero mi mujer estaba ya cansada de viajar por Europa para este tema y ahora llevo cinco años participando en el campeonato español corriendo en Jerez, Barcelona, Albacete, Valencia, Madrid y Estóril.

Es que ahora ya no puedes correr por ningún lado, te quitan el carnet o te meten en la cárcel. Y esa es una forma de desahogarse, de descargar la adrenalina’

*** 

 

En los años 60, las tierras del sur de Tenerife eran un páramo. No había carreteras, cultivos, playas, agua ni luz. Sin embargo, la región más pobre de la isla tenía a su favor el clima. Y eso fue lo que despertó la imaginación de Rafael Puig y su hijo, Santiago. El industrial catalán Rafael Puig Lluvina había sido contactado por el empresario tinerfeño Luis Díaz de Losada y se desplazó a la isla con su hijo, el profesor mercantil y licenciado en Ciencias Económicas Santiago Puig Serratusell.

El contacto se produjo dado el interés de Antonio Domínguez Alfonso, propietario de extensas tierras en la comarca, de buscar financiación para la zona. Santiago Puig y su padre llegaron en diciembre de 1965 al escenario de una película del oeste, pero imaginaron, sobre el terreno árido y virgen, un emporio turístico, que entonces era pura quimera.

De ese modo nació Playa de las Américas, que se convirtió en el buque insignia de uno de los destinos turístico de mayor éxito en Europa. Por eso, el promotor Santiago Puig, fundador de la urbanización que abrió los ojos de la isla a su principal sector económico, es considerado un visionario, autor de una idea feliz. Natural de Granollers (Barcelona) pronto se radicó en el lugar de sus sueños, el sur tinerfeño, hijo adoptivo de la villa de Adeje, y contrajo matrimonio con una de las mujeres más bellas de la isla, Noelia Afonso, Miss Europa; ambos son padres de dos hijas.

Enseguida empezó a cambiar de rostro del lugar; ya desde el primer trimestre de 1966, cuando se pusieron los cimientos de la sociedad urbanizadora y promotora de Playa de las Américas: comenzaron a hacerse las carreteras, las conducciones de agua y depuradoras, las playas el alumbrado público y el sistema de telefonía. El resto es una historia que fue de menos a más hasta erigirse en una de las transformaciones más exitosas que ha protagonizado Tenerife a lo largo de su historia.

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Santiago Puig reclama un “plan de mejora y modernización” para la clase política 

 Santiago Puig puso ayer en pie el Auditorio Infanta Leonor de Los Cristianos tras recoger sobre el escenario el Premio Mencey Futurista de Honor 2019, concedido por el foro de debate Futurismo. 

El promotor fundador de Playa de Las Américas pronunció un discurso crítico y reivindicativo, en el que advirtió de los riesgos que acechan a uno de los destinos turísticos líderes en el mundo por la “desidia” de las autoridades.

“Galván Bello (presidente del Cabildo entre 1964 y 1971 y entre 1979 y1983) construyó una autopista de 75 kilómetros en cuatro años y los de ahora en más de 20 años solo han sido capaces de hacer 20 kilómetros. ¿Saben por qué? Porque Galván Bello era del Sur y apoyaba el Sur”, manifestó el empresario nacido en Granollers y afincado en la comarca meridional de la Isla desde los años sesenta.

“Hasta que no tengamos políticos del Sur en el Gobierno de Canarias y en el Cabildo de Tenerife no se van a resolver los problemas de esta zona de la Isla”, afirmó, y recordó, acto seguido, la doble cita electoral que se avecina: “El día 28 hay una oportunidad para hacer un cambio drástico apoyando a la gente del Sur. Depende de ustedes”, indicó.

Santiago Puig reclamó abiertamente un PMM, en alusión a los polémicos Planes de Mejora y Modernización para la Competitividad Turística promovidos por el Gobierno de Canarias que él ha combatido hasta ahora con éxito, “para la clase política del Archipiélago”. “Es prioritario que los políticos, tanto a nivel regional como insular, mejoren, se modernicen y sean más competitivos”, afirmó entre los aplausos del auditorio.

En su intervención, el promotor fue incluso más allá al asegurar que “los políticos no es que no puedan, es que no quieren”. En ese sentido recordó que mientras la iniciativa privada se preocupa de mejorar los hoteles, “sin necesidad de PMM”, y los servicios, para aportar valor añadido a un destino que no puede competir en precios con los países del arco mediterráneo, “las administraciones públicas no hacen su parte”. 

Llegado a este punto reclamó “un aeropuerto del Sur con vuelos regulares a las principales ciudades europeas, una terminal en condiciones, una autopista sin atascos, una mejor sanidad con un hospital plenamente equipado y acorde con las necesidades de la población y, por último, aumentar los índices de seguridad”. “Son asuntos que tienen que resolver las administraciones públicas, que da la impresión que nos llevan tomando el pelo muchos años con estos temas”, proclamó.

Sobre el proyecto del tren del Sur que promueve el Cabildo, Puig también se mostró contundente: “El Sur necesita el tercer carril, llevamos 15 años esperando por él. Con el dinero que se han gastado en los proyectos del futuro tren ya tendríamos el tercer carril desde hace años”. 

En ese sentido, tampoco se mordió la lengua: “Quieren hacer un tren engañando a la gente y partiendo la Isla en dos. Un tren solo puede transportar a 450 personas a las ocho de la mañana y, como hará falta transportar hasta 5.000 personas a esa hora, seguirán usando coches y el tren no servirá para nada”.

Mirando al futuro a corto y medio plazo, Santiago Puig subrayó tres factores que, a su juicio, incidirán sobre la principal industria del Archipiélago: el brexit, la desaceleración económica y el auge de destinos como Túnez, Turquía y Egipto.

Santiago Puig completó su intervención con un repaso a la evolución de Playa de Las Américas y del sur de Tenerife desde que sentó las bases en los años 60. 

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Multa de 18.320 euros por kioscos ilegales a la familia Puig, fundadora de Playa de las Américas
La sociedad Playas del Camisón habría estado explotando sendos chiringuitos en las playas de Las Vistas y El Bobo sin autorización para ocupar el dominio público marítimo-terrestre


La empresa Playas del Camisón SA, cuyo administrador único y representante es Santiago Puig Serratusell -hijo de Rafael Puig Lluvina, fundador en la década de los 60 de Playa de las Américas, en el sur de Tenerife-, ha sido multada por el Servicio Provincial de Costas de Santa Cruz de Tenerife con 18.320 euros por dos infracciones de ocupación ilegal del dominio público marítimo-terrestre.

Se trata de sendos kioscos con terraza asociada en las playas de Las Vistas y El Bobo, en Arona y Adeje respectivamente. El primero consta de 70 metros cuadrados, repartidos en 20 de kiosko y 50 de terraza, que se sancionan con 14.000 euros. El segundo es más modesto, ocupa ocho metros cuadrados repartidos a partes iguales entre kiosco y terraza, por lo que la sanción asciende a 4.320 euros. 

Sin autorización

Ambos kioscos, según señala la denuncia, carecen de autorización administrativa. Como ya publicó Atlántico Hoy, en los últimos años se está dando un desfase entre la renovación de las autorizaciones -que compete a la Comunidad Autónoma- y las multas -competencia estatal-, aunque no se puede asegurar que esta sea la causa del caso de los kioscos de Puig Serratusell. 

Por lo pronto, Playas del Camisón SA dispone de 15 días a contar a partir de este martes, 17 de diciembre, para presentar alegaciones si lo considera oportuno.

La familia Puig

Rafael Puig Lluvina, padre de Santiago Puig Serratusell, fue en la década de los 60 el principal promotor de la urbanización de la zona que hoy es Playa de Las Américas, en Arona, con fines de explotación turística.

Rafael y Santiago llegaron a la isla en diciembre de 1965, procedentes de su Cataluña natal, tras haber hecho contactos con Antonio Domínguez Alfonso, propietario de amplios terrenos en la zona sur de la isla que buscaba darles una salida económica. De aquel sur empobrecido y desértico surgió, a la postre, el emporio turístico que hoy es Playa de las Américas. Aquel desarrollo, que comenzó desde el mismo año siguiente, 1966, cambió radicalmente la actividad económica de toda la zona suroeste de Tenerife.

Playas del Camisón SA, la empresa ahora multada, está administrada por otra sociedad propiedad de Puig Serratusell, Playas de Troya SA. Sus apoderadas mancomunadas son, a su vez, la esposa e hijas del empresario de origen catalán.

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