El testamento vital
No hay cuestión más íntima que la que concierne a la forma en que una persona desea acabar sus días cuando se encuentra en una situación terminal, y no hay otra cuestión que afecte más a la dignidad, intimidad e integridad de la persona.
Por ello lo primero que hay que destacar es la importancia de la autonomía de la voluntad, que es capital en la autorregulación permitida por la ley.
Es la propia persona la que puede determinar, dentro de los límites que establece la normativa, no sólo si quiere o no que se le aplique la eutanasia sino muchas otras cosas que, sin llegar a ese extremo, pueden ser decisivas como la forma de la prestación de la asistencia médica en los momentos finales de la vida e incluso el destino que haya de darse al cuerpo una vez fallecido.
Y para ello existe el denominado “testamento vital” o “documento de voluntades anticipadas”. En él, la persona ejerce con plenitud su libertad, el bien más preciado que tiene desde que nace, y que utiliza precisamente para ordenar su muerte.
El testamento vital es, precisamente, el mecanismo legal que blinda esa voluntad si el paciente no puede defenderla en persona. El testamento vital puede ser cambiado por el paciente y siempre prevalecerá el último documento firmado.
Los frecuentes casos en los que una persona se halla en situación crítica con imposibilidad de tomar decisiones por sí misma hacen más que conveniente, casi imprescindible, prevenir cuál ha de ser la actuación de los más próximos a la hora de tomar decisiones en su nombre.
La responsabilidad que estos asumen es mucho más llevadera si existen indicaciones previas, y mucho más ahora, como consecuencia de la ampliación de posibilidades que la nueva ley realiza, y ello en orden a evitar la posible vulneración de la intimidad, integridad y dignidad de la persona permitiendo la eutanasia.
Sí o no y cómo, en un caso y en otro, es el principal objeto de ese documento. En ningún otro acto jurídico van a ejercerse y desarrollarse derechos más importantes que los que están en juego en el testamento vital.
Y si bien es cierto que las distintas legislaciones reguladoras de las voluntades anticipadas que coexisten en España prevén la posibilidad de hacerlo en documento privado ante testigos, lo cierto es que en este caso, dada la importancia del objeto de aquellas, es más que conveniente acudir al profesional que asesora y autoriza un documento público, con total garantía y máxima información: el notario.
El notario es funcionario público y está especializado en materias como la que nos ocupa. No sólo informa del contenido de la legislación sino que aconseja la forma más adecuada de regular el ejercicio de la eutanasia o la forma para que no se utilice, según la decisión personal, incluyendo toda clase de previsiones al efecto e igualmente para el tratamiento médico en situaciones extremas.
Además, la avanzadísima tecnología notarial permitirá poner el documento a disposición inmediata de quienes lo necesiten y tengan legitimación para ello, evitando demoras en unos momentos en los que los minutos pueden ser decisivos.
La Sede Electrónica Notarial y el Portal Notarial del Ciudadano facilitarán al otorgante del testamento vital poner el mismo al alcance inmediato de sus destinatarios principales.
Y todo ello con un coste más que razonable. Determinados documentos notariales se autorizan por un precio muy por debajo de su coste real por ser considerados documentos sociales. Este es uno de ellos.
Ejerza su libertad, decida sobre su final, pero hágalo con seguridad y, sobre todo, con su consentimiento bien informado. Para ello está el notario, el asesor de confianza de todos los ciudadanos.
José Alberto Marín Sánchez, decano del Colegio Notarial de Cataluña.
Un derecho poco conocido
Cada vez más jóvenes hacen el testamento vital: “Una buena muerte cambia todo para la familia”
Más de 650.000 españoles han redactado el documento y el número no para de crecer. Detrás de los datos hay personas que no quieren repetir la historia de dolor que vivieron con un familiar
Su contenido puede ser tan amplio como cada persona necesite. “Incluye criterios de calidad de vida, decisiones sobre soporte vital, si se desea acogerse a la eutanasia, donación de órganos o del cuerpo, preferencias sobre el lugar de fallecimiento y aspectos espirituales o religiosos”. Existe también la posibilidad de nombrar a alguien de confianza que actúe como interlocutor con el equipo médico.
Pese al avance, el testamento vital todavía es un derecho poco conocido en España. Menos del 2% de la población lo tiene. La media nacional es de 13,7 testamentos vitales por cada 1.000 habitantes.
En tu testamento vital puedes decidir qué tratamientos quieres y cuáles rechazas cuando el deterioro de tu salud sea irreversible y hayas perdido la capacidad de tomar decisiones. Solo podrás recibir ayuda para morir mediante una eutanasia si lo has expresado con claridad en este documento
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Guía rápida
Llama al 012 y pide cita para que te atienda un funcionario en algún centro sanitario de tu isla.
Descarga el modelo de Manifestación Anticipada de Voluntades de la Consejería de Sanidad y rellénalo con tus datos.
Incluye las cuatro instrucciones de DMD en la sección 'Otros' del apartado 3.2
1.- Solicito que se ponga fin a mi vida cuanto antes mediante una eutanasia.
2.- Considero un sufrimiento físico o psíquico constante e intolerable, incompatible con mi dignidad personal, el que algunos padecimientos graves, crónicos e imposibilitantes como las enfermedades neurodegenerativas (demencia tipo alzhéimer o cualquier otra) provoquen tal deterioro de mi personalidad y mis facultades mentales que sea incapaz de tener conciencia de mi propia enfermedad y mi esquema de valores.
Por ello, aunque no lo exprese, no lo recuerde o, a juicio de otras personas, no muestre signos externos de sufrimiento, en el momento en que no pueda valerme por mi misma o no reconozca a mis familiares o allegados, o me encuentre en una situación clínica equiparable a una demencia moderada (GDS-FAST 5, según las escalas de Reisberg), deseo que se respete mi voluntad de finalizar mi vida cuanto antes mediante una eutanasia.
3.- Durante el plazo de tiempo que requiera la gestión de mi solicitud de eutanasia, o en el caso de que fuera denegada, rechazo toda medida de soporte vital, tratamiento, intervención o procedimiento que contribuya a mantenerme con vida (antibióticos, nutrición-hidratación con fluidos, sonda nasogástrica o gastrostomía, marcapasos o desfibrilador, etc.).
Igualmente, solicito que se alivie mi sufrimiento con todos los medios disponibles y, si me encuentro en una situación avanzada o terminal, deseo morir con una sedación paliativa profunda, mantenida hasta mi fallecimiento. En caso de que existieran dudas sobre la irreversibilidad de mi situación de incapacidad de hecho para decidir, quiero dejar claro que tal posibilidad no modifica mi decisión firme de no soportar una vida en la que dependa de otras personas para las actividades de la vida diaria.
4.- Si alguna persona profesional sanitaria se declarase objetora de conciencia con respecto a alguna de estas instrucciones, solicito que sea sustituida por otra profesional, garantizando mi derecho a decidir con libertad sobre mi vida y mi muerte.
-> (OPCIONAL) Descarga el formulario de designación de representantes y nombra a una o dos personas de tu confianza. Su papel será defender tu testamento vital ante el equipo médico.
-> Imprime ambos documentos, reúne fotocopias compulsadas de los DNIs de todas las personas que firman en tu testamento vital (tú y tus representantes) y llévalo todo el día de la cita.
¿Quién decidirá por mí? Escribe tu voluntad en tu testamento vital
“Por el documento de instrucciones previas, una persona mayor de edad, capaz y libre, manifiesta anticipadamente su voluntad, con objeto de que ésta se cumpla en el momento en que llegue a situaciones en cuyas circunstancias no sea capaz de expresarlos personalmente, sobre los cuidados y el tratamiento de su salud o, una vez llegado el fallecimiento, sobre el destino de su cuerpo o de los órganos del mismo.
El otorgante del documento puede designar, además, un representante para que, llegado el caso, sirva como interlocutor suyo con el médico o el equipo sanitario para procurar el cumplimiento de las instrucciones previas” (ley 41/2002 básica de autonomía del paciente, art. 11).
Solo podrás recibir la prestación de ayuda para morir (eutanasia) si la has solicitado en tu testamento vital.
En él puedes indicar:
Los tratamientos médicos que deseas rechazar.
Si deseas que se alivie tu sufrimiento con cuidados paliativos y morir dormida mediante una sedación paliativa.
Si deseas adelantar tu muerte y solicitar la eutanasia.
DMD te recomienda que nombres a una persona como tu representante, para que sea tu voz cuando tú no puedas expresar tu voluntad.
¿Por qué es importante hacer el testamento vital?
Hacer tu testamento vital te da tranquilidad y garantiza que se respeten tus valores hasta el final de la vida.
Decides tú, con libertad, cómo quieres que sea tu final.
Te aseguras de que se respete tu voluntad.
Proteges a tus seres queridos de tomar decisiones difíciles por ti.
Facilitas el trabajo del equipo sanitario, que tendrá una guía clara.
Evitas tratamientos que solo alargan el sufrimiento.
El testamento vital de DMD
En DMD revisamos de forma continua la legislación estatal y autonómica. Contamos con especialistas en medicina, cuidados paliativos, derecho y bioética para ofrecerte un modelo de instrucciones previas claro, completo y legalmente válido.
Nuestro objetivo es que tu testamento vital sea una herramienta efectiva, no solo simbólica. Así, tu voluntad será respetada incluso ante profesionales o instituciones que pudieran oponerse.
Descarga el modelo de testamento vital de DMD y úsalo como guía para redactar el tuyo, o cumpliméntalo directamente si tu Comunidad Autónoma lo permite.
Otros métodos: Ante testigos
Descarga el testamento vital de DMD, imprímelo y rellénalo con tus datos.
Busca las firmas de tres testigos. Deben ser tres personas mayores de edad que firman el documento para dar fe de que lo haces libremente y en plenitud de facultades mentales. Dos de ellas no pueden ser tus familiares ni tener relación patrimonial contigo.
El documento tiene la misma validez aunque no esté registrado, pero tienes que asegurarte de que alguien se lo enseñará al personal sanitario que te atienda en tu proceso de morir.
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A los 96 años, Clint Eastwood destrozó nuestras cómodas ilusiones sobre envejecer, negándose a endulzar la dura verdad.
En un discurso reciente, explicó cómo el cuerpo cambia con el tiempo. Los huesos se vuelven menos flexibles, los movimientos se hacen más lentos y la luz brillante puede molestar los ojos. Incluso respirar puede requerir más esfuerzo. Y eso era solo el comienzo.
Llevó su inconfundible dureza a un tema que la mayoría prefiere evitar. No ofreció frases consoladoras sobre que los años de oro están llenos de una serenidad infinita.
En cambio, pintó un cuadro crudo e implacable de lo que pasa cuando un ser humano se acerca a un siglo de existencia.
"La luz te lastima los ojos, e incluso respirar puede sentirse como un trabajo pesado", compartió Eastwood, describiendo la fricción constante de un cuerpo físico que se desvanece.
"Tu cuerpo simplemente ya no coopera como antes, y cada paso requiere una estrategia".
Pero como señaló, el deterioro estructural del esqueleto y los músculos es solo la superficie del problema.
El verdadero peso de la vejez extrema es emocional y psicológico. Una vez que cruzas a tus noventa, tu mundo social sufre una transformación profunda y a menudo dolorosa.
Miras a tu alrededor y te das cuenta de que la mayoría de las personas que te conocían de joven, que compartían tu historia, tus chistes internos y tus luchas de vida, han desaparecido.
El círculo de caras conocidas se reduce casi a nada, el teléfono deja de sonar y el ritmo de los días se hace tan lento que casi se arrastra. La píldora más amarga de tragar no es el dolor físico; es la ausencia repentina de alguien que de verdad quiera escucharte.
Cuando el momento presente se vuelve silencioso y aislado, la mente humana busca refugio en el pasado. Eastwood explicó que navegar entre viejos recuerdos no es señal de debilidad mental, sino una búsqueda vital de continuidad.
Por eso las personas mayores repiten tan seguido las mismas anécdotas, agregando pequeños detalles y volviendo una y otra vez a los mismos temas. No lo hacen para presumir o dominar la conversación. Lo hacen para anclarse a una realidad donde eran activos, amados y relevantes.
"Te descubres repitiendo historias, agregando detalles, no para convencer a nadie, sino solo para sentir que sigues conectado a algo", admitió Eastwood. "Intentas transmitir cosas a la generación más joven, incluso cuando puedes ver el aburrimiento en sus ojos".
Vivimos en una cultura que trata la longevidad como un trofeo, felicitando a la gente solo por sobrevivir, mientras ignora por completo la soledad aplastante que acompaña esa supervivencia.
Alabamos lo brillante, lo rápido y lo hiperconectado, dejando absolutamente ningún espacio para el ritmo lento y repetitivo de los muy viejos.
Clint Eastwood puede ser un gigante del cine, pero sus palabras hablan por cada anciano anónimo que vive a la vuelta de la esquina o se sienta en nuestra mesa familiar.
Ellos son las bibliotecas vivientes de nuestra historia, cargando historias que dieron forma al mundo en el que caminamos hoy. Cuando elegimos ir más despacio, dejar a un lado las distracciones y escucharlos de verdad, algo mágico sucede. Cerramos la brecha entre generaciones.
En última instancia, las arrugas en sus rostros no son solo señales de envejecimiento: son un hermoso mapa de una vida vivida al máximo, y es un privilegio sentarnos a su lado y escuchar el viaje.
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Una visión inquietante del porvenir, que es a la vez pronóstico y denuncia, es el corazón de la trama de este policial filmado en 1973 y ambientado en el año 2022
En 1973, la película "Cuando el destino nos alcance" (“Soylent Green”) irrumpió en la ciencia ficción con una visión inquietante del futuro: una Nueva York superpoblada, asfixiada por el calor y la escasez, donde la supervivencia depende de un misterioso alimento producido por una corporación todopoderosa.
Cincuenta y tres años después, el mensaje del film sigue generando debate, no solo por su audaz retrato de la crisis ambiental y la desigualdad social, sino por la forma en que anticipó —y exageró— los temores de su época sobre el destino de la humanidad.
El origen de "Cuando el destino nos alcance" se remonta a la novela ¡Hagan sitio! ¡Hagan sitio! (“Make Room! Make Room!”) de Harry Harrison, publicada en 1966. Tanto la novela como la película nacieron en un contexto de creciente alarma por la superpoblación, impulsada por la Guerra Fría y el auge del comunismo en Asia.
Obras como “La explosión demográfica” de Paul R. Ehrlich alimentaron el debate científico y social sobre los límites del crecimiento y el futuro de los recursos del planeta.
Sin embargo, la adaptación cinematográfica dirigida por Richard Fleischer introdujo un giro radical ausente en el libro: el canibalismo como solución extrema a la crisis alimentaria, una decisión que marcaría el tono y el impacto del filme.
La trama sitúa la acción en el año 2022, en una metrópolis donde la población ha alcanzado los 80 millones de habitantes. Las calles rebosan de personas sin hogar, el agua y los alimentos escasean, y la mayoría sobrevive gracias a las raciones de Soylent Green, un producto supuestamente elaborado a partir de plancton marino.
La historia sigue a un detective, interpretado por Charlton Heston, que investiga el asesinato de un alto ejecutivo de la corporación Soylent.
A través de su pesquisa, la película revela un mundo donde la brecha entre ricos y pobres es abismal, la violencia y el desempleo son cotidianos, y la vida digna se ha convertido en un privilegio reservado a unos pocos.
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| Charlton Heston y Edward G. Robinson |
Un amigo viejo (Edward G. Robinson) le habla al detective de tiempos pasados, que él no conoció, en los cuales consumían tomate y lechuga, entre otros alimentos frescos que ya han desaparecido por completo.
El ambiente opresivo se ve acentuado por el calor constante, atribuido al efecto invernadero, y por la presencia de centros de eutanasia masiva, donde los ancianos pueden elegir una “muerte asistida”, como se la llama hoy, rodeados de imágenes de un pasado perdido.El destino real de esos ancianos es alimentar al resto de los humanos: es la siniestra solución hallada a la sobrepoblación y la escasez de alimentos por una elite que domina al resto de la población compuesta por individuos que ya no tienen ni el estatus de personas; son espectros incapaces de rebelarse.
Más allá de su argumento, Cuando el destino nos alcance pretende ser una advertencia sobre los peligros de la evolución humana sin control, evidentemente inspirados en pronósticos catastrofistas, periódicamente reiterados pero nunca verificados.
Juan Luis Caviaro, en su análisis publicado en EspinOf, subraya que la película, al igual que otros clásicos del género, utiliza la ciencia ficción para cuestionar el rumbo de la sociedad y alertar sobre la autodestrucción provocada por la ceguera colectiva.
El film denuncia la desigualdad, la degradación ambiental y la indiferencia ante el sufrimiento ajeno, encapsulando su mensaje en la figura de la corporación Soylent y en la revelación final sobre el verdadero origen de su producto estrella.
Como señala este director de cine, la cinta “es un toque de atención al ser humano en general, le avisa que, tal y como están las cosas, mejor vivir el presente, como sea, porque esto se acaba, nos cargamos el lugar donde vivimos; nos estamos cargando el futuro”.
Desde una perspectiva más actual, Slate reconoce que Soylent Green fue pionera al abordar temas como el efecto invernadero y la crisis ambiental, y que su estreno coincidió con el auge del movimiento ecologista y el temor a la sobrepoblación.
Sin embargo, critica su tendencia a la hipérbole y su visión unidimensional de los problemas, señalando que la realidad de 2022 dista mucho de la distopía planteada en la pantalla.
Según Slate, “la hipérbole de Hollywood ahoga un contexto que es tan relevante hoy como hace 50 años”, y la película, en su afán por conmocionar, simplifica desafíos que en la vida real son mucho más complejos y matizados.
Sin embargo, si analizamos las que parecen ser las políticas públicas de salud en algunos países altamente desarrollados respecto de la posibilidad de que la población acceda a la llamada “muerte digna”, alternativa a la que recurrirían seguramente no pocos mayores sometidos a situaciones dolorosas de diverso origen, no es tan descabellado imaginarnos salidas -menos espantosas que las del film- pero igualmente tendientes al control de una población que parece sobrar.
La comparación con la novela original de Harrison revela diferencias sustanciales en el enfoque y el mensaje. Mientras el libro explora la superpoblación a través de múltiples narrativas y evita soluciones extremas como el canibalismo, la película opta por una narrativa moralista y directa, sacrificando la ambigüedad y la riqueza de matices.
Harrison, según recoge Slate, se mostró abiertamente crítico con la adaptación, considerando que “denigró la novela”. A pesar de ello, algunos analistas consideran que la especulación hiperbólica es inherente al cine de ciencia ficción y que, cuando se ejecuta con acierto, puede abrir debates necesarios sobre el futuro.
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| La fábrica de soylent green, el único alimento disponible para la enorme mayoría de la población |
En última instancia, Cuando el destino nos alcance sigue siendo un referente del género, tanto por su capacidad para anticipar preocupaciones sociales y ambientales como por las controversias que suscita su visión del porvenir. ¿Estamos realmente tan lejos de esta visión apocalíptica?
Es inevitable asociar la película con algunos de los argumentos que surgen en los debates acerca de la legalización de la eutanasia, como la carga que representarían los ancianos enfermos para su entorno...
Si pensamos en la renovada vigencia del malthusianismo, que atribuye la responsabilidad por la pobreza y la desigualdad a la sobrepoblación, no estamos tan alejados de las “soluciones” propuestas por Soylent Green. La cultura del descarte, que tanto denunció el papa Francisco, encuentra siempre nuevas formas y justificaciones.
Dónde ver "Cuando el destino nos alcance" (“Soylent Green”)
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