El Ayuntamiento de Arona aprueba este lunes 20 de abril su presupuesto de 2026 en un tenso pleno marcado por la expulsión de dos ediles socialistas
Las cuentas de 137,9 millones prosperan a favor de PP-CC-VOX con la abstención de Nueva Canarias
El PSOE denuncia la alteración de las mayorías mediante expulsiones para aprobar el documento
Más por Arona censura el exceso de gasto en propaganda y eventos frente a las carencias en vivienda
El Pleno extraordinario del Ayuntamiento de Arona aprobó este lunes, 20 de abril, el Presupuesto General para el presente ejercicio, un documento económico que alcanza los 133.936.457 euros para la administración local y los 137.971.914,43 euros a nivel consolidado.
Estas cifras representan un incremento del 5,16% respecto al año anterior.
La sesión, que según fuentes consultadas no contó con grabación oficial al tratarse de una convocatoria extraordinaria, prosperó con los votos a favor del grupo de gobierno (Partido Popular, Coalición Canaria y Vox), el rechazo de PSOE y Más por Arona, y la abstención de Nueva Canarias.
El PSOE denuncia una “purga democrática” para alterar las mayorías
El momento más crítico de la jornada se produjo durante el debate de las cuentas debido a la ajustada aritmética del salón de plenos.
El bloque de gobierno cuenta con 12 ediles frente a los 13 de la oposición, si bien la ausencia de la concejal Dácil León (MxA), representante de Más por Arona, dejaba un empate técnico de 12 votos.
En este escenario, la alcaldesa de Arona, Fátima Lemes (PP), ordenó la expulsión de las concejales socialistas Ruth Lorenzo y Mikaela Brito tras realizarles tres llamadas al orden por rebatir los tiempos de intervención, un hecho que decantó definitivamente la balanza de las votaciones a favor del ejecutivo.
Esta decisión provocó la condena rotunda del Partido Socialista, que calificó el acto de “atropello democrático”.
El Grupo Socialista acusó a la alcaldesa de forzar la salida de sus concejales como estrategia para modificar “artificialmente” el pleno y evitar tener que recurrir a su voto de calidad ante la falta de una mayoría segura.
“El grupo de gobierno no tenía la mayoría garantizada. Incluso con la ausencia de una concejal de la oposición, la alcaldesa se veía obligada a recurrir a su voto de calidad”, explicó la concejal socialista Raquel García, quien lamentó que las cuentas se impusieran por el temor de la regidora a no conseguir apoyos.
El portavoz socialista y exalcalde, José Julián Mena, fue contundente: “En lugar de debatir y buscar consenso, Lemes decidió expulsar a nuestros compañeros para fabricar una mayoría a medida. Es un documento sin ambición que nace de una purga democrática”.
Mena recordó que, durante su mandato, Lemes ha expulsado hasta cinco concejales, una cifra inédita que lo incluye a él mismo.
En su análisis del documento, el PSOE subrayó que, frente a la inversión real de apenas 3,1 millones de euros presentada por Lemes, el municipio queda huérfano de proyectos transformadores.
“Es el retrato de un gobierno agotado: expulsan a la oposición para aprobar presupuestos que destinan cero euros a vivienda y transporte público, mientras recortan en seguridad y aumentan el gasto en fiestas”, denunció Mena.
Los socialistas contrastaron esta “gestión de la inercia y el castigo a la oposición” con el legado del programa Arona Avanza de la etapa anterior, destacando que se lograron récords de inversión sin silenciar a ediles.
“Fátima Lemes cerrará su mandato no solo sin una sola gran obra, sino dejando una mancha en la salud democrática de este ayuntamiento al expulsar a quienes piensan diferente para salvar sus cuentas”, concluyó el portavoz del PSOE.
Más por Arona censura el gasto en propaganda y la falta de inversión social
Por un flanco distinto llegó el rechazo de la formación Más por Arona, cuyo grupo político centró su denuncia en el contenido económico, afirmando que los presupuestos están “sin rumbo, sin ambición y alejados de las necesidades reales de la ciudadanía”.
El portavoz Luis García criticó el desequilibrio en el destino del gasto, revelando que el gobierno prevé invertir cerca de 3 millones de euros en obras públicas, una cifra que consideran alarmantemente similar a los 2,7 millones destinados a eventos, fiestas, propaganda y publicidad institucional. “Se prioriza el espectáculo frente a las necesidades reales de la ciudadanía”, afirmó.
Además, desde el grupo opositor MxA —que hasta hace poco más de un año compartía alianza con PP y CC— censuraron la actual ausencia total de inversión en políticas de vivienda, detallando que no se destina ni un solo euro a alquileres sociales, a la adquisición de suelo público o a la creación de una Oficina Municipal de Vivienda.
La formación alertó también de la falta de apoyo a autónomos, pymes, comercio local, seguridad en los barrios y movilidad. “Se trata de un presupuesto continuista, poco valiente y claramente electoralista, diseñado para mantener la imagen del gobierno hasta 2027, pero incapaz de mejorar la calidad de vida de nuestros vecinos y vecinas”, subrayaron desde el partido.
La abstención de Nueva Canarias
El concejal Nauzet Fariña, Nueva Canarias-Bloque Canarista (NC-BC) emitió un voto de abstención argumentando que el documento económico contemplaba propuestas que su formación había estado reclamando y realizando desde la oposición.
El gobierno defiende la “estabilidad” y detalla las inversiones
Frente a las críticas de los distintos grupos, el equipo de gobierno defendió la gestión realizada. La alcaldesa Fátima Lemes subrayó que “este presupuesto no es un simple cuadro de cifras, sino la expresión más clara de un proyecto de ciudad y de un compromiso serio con Arona”, asegurando que dota al Ayuntamiento de un instrumento real para mejorar los servicios públicos y responder a las demandas de los barrios.
Lemes añadió que “hoy este gobierno vuelve a cumplir con la ciudadanía y vuelve a cumplir con la ley”, y remarcó que “en Arona hemos pasado de la incertidumbre a la planificación, del desorden a la estabilidad y del caos a una gestión con rumbo”.
En la misma línea técnica se expresó la concejal de Hacienda y Contratación, Guacimara Tavío, señalando que “estas cuentas están diseñadas para sostener servicios y ejecutar actuaciones concretas, con un marco económico equilibrado y con respaldo técnico”.
El presupuesto reserva su mayor partida en el capítulo 2, con 73.913.575 euros destinados a la cobertura operativa de servicios esenciales como limpieza, mantenimiento, suministros y conservación de espacios públicos.
Para responder al problema habitacional y las críticas de la oposición al respecto, la alcaldesa precisó en un comunicado que el Ayuntamiento sí cuenta con 8,5 millones de euros en la partida de adquisición de terrenos para impulsar la vivienda asequible. Además, la memoria —a juicio del gobierno local— sitúa a los Servicios Sociales como eje prioritario con un incremento de la aportación municipal.
El anexo de inversiones incluye, según el gobierno, actuaciones en la Rambla de Las Galletas, el centro cívico de El Palm-Mar, la reforma del centro de mayores de Arona, intervenciones en Guargacho y mejoras en instalaciones deportivas, seguridad, alumbrado y red de aguas residuales.
![]() |
| enlace |



















No hay comentarios:
Publicar un comentario